Ante todo, mucha calma

Fran González

DEPORTES

La irregularidad que está mostrando el Deportivo, aun sin ser agradable, tampoco debe suponer, en estos momentos, el encendido de alarma alguna. Van diez jornadas y no debemos obsesionarnos con mirar la clasificación. Esta competición es muy larga. Recuerdo que nosotros no empezamos demasiado bien cuando ascendimos y logramos el objetivo gracias a un esprint final muy bueno. En cambio, el Celta del año pasado estuvo muchas semanas en puestos de ascenso directo y flaqueó al final, lo que le costó quedarse en Segunda. Lo que hay que evitar es pillar una racha negativa, pues descolgarse puede traducirse en una excesiva presión que pocas veces da buenos resultados. De momento, calma para reconducir la situación. Mañana, el Dépor vuelve a Riazor y ahí parece probable que todo volverá a funcionar bien. En casa, con 25.000 hinchas incondicionales apoyando, el equipo va bien. El problema es mantener ese nivel sin el aliento de esa afición. La regularidad va a ser clave y, aunque insisto en que lo decisivo llega al final, al equipo le vendría bien encadenar una rachita de tres o cuatro partidos ganando, porque eso daría confianza a los jugadores y, sobre todo, tranquilidad a los seguidores.