Diez infatigables posesos corriendo detrás del balón y un portero simplemente espectacular. Así fue como el Sevilla frenó al Barça (0-0). Los azulgrana dominaron por completo (más de un setenta por ciento de posesión) y Messi dispuso de un discutido penalti en el tiempo añadido para marcar. Pero no era el día de los culés. Dos puntos que volaron y el Madrid que les supera en la tabla.
Marcelino García Toral se presentó en el Camp Nou con la lección bien aprendida. Concienció a los suyos de lo mucho que tenían que correr tras el balón, en previsión del rondo barcelonista habitual en cada partido. Calcó lo dicho en la previa. Planteó una guerra de guerrillas en campo propio, con sus futbolistas juntos y atrincherados en una longitud de treinta metros.
Los andaluces llegaron al descanso exhaustos. Se vaciaron por completo, corriendo como locos en defensa y, sobretodo, en las épicas (y escasas) aventuras ofensivas en la que debían galopar ochenta metros cada vez que robaban en campo propio. Una misión casi suicida.
El Barça, sin Cesc ni Pedro en el once, no se encontró cómodo ante este planteamiento tan pegajoso y repleto de solidaridad. Y sus contados remates encontraron siempre una respuesta en Javi Varas. Fue el caso del primer disparo de Iniesta en el minuto 9, que salvó el portero sevillista con su pie derecho cuando ya se cantaba el gol en el Camp Nou. Algo parecido a lo que sucedió en el 39, después de una bonita jugada de Adriano por la izquierda que Villa malogró cuando tenía todo a placer.
Navas gozó de la única ocasión visitante en los primeros 45 minutos. El extremo se llevó el balón a trompicones, y su remate a la escuadra desde el pico del área encontró como respuesta un vuelo de Valdés a mano cambiada (minuto 20).
El descanso fue más necesario que nunca para los once jabatos del Sevilla. Necesitaban oxígeno para mantener el tipo en la segunda mitad. La reanudación escenificó el mismo guion del arranque, con el Barça estrellándose una y otra vez ante un inconmensurable Javi Varas.
Guardiola tiró de arsenal ofensivo y sacó todo lo que tenía en el banquillo (Pedro y Cesc), acumulando hombres arriba para poder acabar ganando por insistencia. Sin embargo fue Iniesta el que monopolizó las ocasiones de gol: tiro desde la frontal que salva abajo el meta del Sevilla con una mano prodigiosa (minuto 53), pase interior a Villa para que el asturiano rematase rozando el palo (61) y vaselina al larguero (72). El gol no llegaba y el Camp Nou afrontó los últimos minutos con el temor ya latente y constatado de que los puntos podían volar.
Cuando ya moría el partido, el omnipresente Iniesta hizo un eslalon dentro del área, Fazio entró a destiempo e Iturralde señaló penalti. La jugada acabó en tangana y Kanouté fue expulsado por agredir a Cesc. Sin embargo, allí estaba Javi Varas para detener el lanzamiento de Messi desde los once metros. Era la primera pena máxima que le pitaban al Barça en Liga.
Árbitro: Iturralde González (colegio vasco). Expulsó con roja directa al sevillista Kanouté (90) y por doble amarilla a Escudé (94). Amarilla a Iniesta y Mascherano por los locales; y a Jesús Navas, Javi Varas, Medel, Cáceres y Fazio por los visitantes.
Incidencias: Duelo correspondiente a la novena jornada de Liga disputado en el Camp Nou ante 80.000 espectadores.
Víctor Valdés; Dani Alves, Mascherano, Abidal, Adriano; Keita (Pedro, min 52), Xavi (Busquets, min 87), Thiago Alcántara (Cesc, min 73); Iniesta, Messi y Villa.
Varas; Cáceres, Fazio, Escudé, Fernando Navarro; Medel, Campaña (Rakitic, min 71), Trochowski (Coke, min 52); Navas, Manu del Moral (Kanouté, min 66) y Armenteros.