Giro argumental en Corea

David Sánchez de Castro MADRID / COLPISA

DEPORTES

Por primera vez desde Abu Dabi 2010, el coche que abrirá una carrera no será un Red Bull, sino un McLaren (La Sexta, 8.00 horas en directo y 14.00 horas en diferido). Se ha acabado el dominio pleno de la escudería de las bebidas energéticas gracias a Lewis Hamilton, que marcó un espectacular 1.35.820, algo más de dos décimas más rápido que el campeón del mundo Sebastian Vettel.

El alemán, que todavía tiene opciones de superar el récord de poles de Nigel Mansell en una temporada si sale primero en las tres últimas pruebas del año, sufrió algo más que en otras carreras, sobre todo por los problemas de consistencia del neumático superblando. De hecho, Red Bull sorprendió a toda la parrilla gastando una vuelta con la goma más rápida durante la Q1, cuando no se jugaban nada. Los monoplazas de Milton Keynes nunca se habían mostrado más nerviosos como en esta sesión de calificación, y todo apunta que en la carrera sufrirán más.

La otra cara de la moneda es Lewis Hamilton. El británico, que lleva unos cuantos grandes premios para olvidar y llenos de polémicas, cuajó una actuación perfecta, llevando al límite un MP4-24 que llega a la recta final de temporada en plena forma.

Hamilton acabó con más de un año de sequía de poles, logrando la 19.ª de su carrera deportiva y la primera desde Canadá 2010. La seriedad y poca efusividad que mostraba tras bajarse del monoplaza no era sino la muestra visual de la extrema concentración que ha necesitado para llevarse el mejor tiempo de la sesión.

McLaren, sin duda, es la escudería que más en forma se ha presentado en Corea, después de dominar los libres del viernes, del sábado y las tres tandas de clasificación.

En el otro lado está Ferrari. La Scuderia ha empezado a probar piezas del próximo año, y el resultado no ha sido, ni mucho menos, para llevar el optimismo a los tifosi: Massa 5.º (con la especificación 2011 del alerón) y Alonso 6.º (con la nueva).

Aún no tiene nombre el monoplaza rojo de la próxima temporada, pero el equipo dirigido por Pat Fry -y Rory Byrne en la sombra- decidió llevar a Corea el alerón que llevará de base el coche del 2012. Tras turnarlo en los libres entre los coches de Massa y Alonso, se decidió que fuera el español el que montara el nuevo para la clasificación.