La Copa empezó respetando a los dos grandes del fútbol gallego, y esperamos que así siga. Si los seguidores deportivistas gozaron, en el segundo tiempo frente al Girona, de un partido con gestas para el recuerdo, como los tres goles de Lassad, también el Celta-Las Palmas (dos antiguos conocidos de los tiempos en Primera División) ofrecieron un choque copero que dejó huella no solo en los celtistas que estuvieron en Balaídos, sino también en todos cuantos siguieron por la tele el emocionante encuentro cargando al máximo su emociones, una tras otra, debido a la permanente incertidumbre del marcador. Si bien es cierto que siempre se veía al Celta más cerca de la victoria, con oportunidades de gol, la verdad es que el celtismo no pudo respirar a pleno pulmón hasta el definitivo 2-0, con el gol que llegó ¡en el último minuto de la prórroga! Entonces estalló Balaídos con esa explosiva alegría que la Copa proporciona al aficionado cuando este ve clasificado a su equipo. Ahora, los dos equipos gallegos quedan a la espera del sorteo que se celebrará el próximo jueves. Los partidos, el 12 de octubre.