España se enfrenta a Serbia, su verdugo hace un año en el Mundial
09 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Un duelo para resolver asuntos pendientes. España y Serbia escenifican hoy (14.30 horas, La Sexta) todo un clásico del baloncesto europeo, un choque de trenes que últimamente ha tenido más color español (ha ganado 10 de los 13 partidos en los que se han visto las caras desde el 2001 ), aunque, eso sí, con algún revés reciente que exige una reparación.
Hace un año, un triple desde nueve metros de Teodosic cerró a España el camino de la semifinal del Mundial de Turquía. Una victoria en la que algunos quisieron ver un relevo en el baloncesto europeo: el declive de la generación de oro española y el desembarco de los insolentes plavi. Una lectura apresurada, entre otras cosas, porque entonces Sergio Scariolo no tenía a Pau Gasol ni a José Manuel Calderón e Ibaka estaba lejos de entrar en los planes del equipo. Hoy, el combinado español puede devolver el golpe, ya que la derrota dejaría a Serbia con escasas opciones de alcanzar los cuartos de final, y España se aseguraría una plaza en cuartos de final.
«Del triple de Teodosic se acuerda todo el mundo, pero Serbia no es solo Teodosic y tampoco vamos a centrarnos solo en eso», reflexionaba ayer Navarro, que reconocía que la imagen de España en el Europeo estaba siendo excesivamente irregular: «Las sensaciones no son buenas, en el sentido de que el otro día perdimos y ante Alemania ganamos con muchas dificultades. Aunque también es bueno ganar partidos así».
La duda sigue siendo el estado físico de Pau Gasol, al que un esguince en el tobillo izquierdo le ha martirizado los últimos días. Pese a los problemas físicos, el pívot de los Lakers fue decisivo en el triunfo frente a Alemania, cuando en los minutos finales asumió el protagonismo de los grandes líderes. «Pau es un profesional. Ha jugado con dolor y cada día que pasa va mejor», dijo ayer Navarro, su compañero de habituación, que también reclamó la aportación de los jugadores con menor protagonismo. «Es importante que haya gente que salga desde el banquillo, como pasó con Fernando San Emeterio y Ricky, y lo haga bien. Tenemos una plantilla amplia y todo el mundo tiene que ayudar».
La selección balcánica es prácticamente la misma de hace doce meses, con la baja de Velickovic y el peso de una generación que lidera Teodosic y que cuenta con un enorme talento. Los problemas físicos que arrastran de la temporada no han permitido brillar a Bjelica y Keselj, pero aún así siguen siendo una enorme amenaza. Con Krstic como referencia interior y la ayuda del pívot del Barcelona Kosta Perovic, el peligro serbio reside en su mortífera puntería exterior.