La Alemania de Nowitzki, primer rival del equipo de Scariolo en la segunda fase
07 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La hora de la verdad. Ya no hay vuelta atrás. España se estrena esta tarde en la segunda del Europeo con Alemania (14.30 horas, La Sexta) con un margen mínimo de error tras la cruel derrota frente a Turquía.
La criba de la primera fase del torneo no ha sido benévola con España, ya que tiene que buscar una de las cuatro primeras plazas que dan acceso a los cuartos de final en un grupo extraordinariamente complicado. De hecho, a priori, parece más asequible el posible cruce (Rusia y Grecia serían los rivales más peligrosos) que el objetivo de llegar a cuartos, para el que tendrá que sumar al menos dos triunfos en los tres partidos que disputará (Alemania, Serbia y Francia), frente a rivales que bien podría volver a encontrarse en la semifinal o en la final.
La mejor noticia es que Pau Gasol regresa al equipo después de su ausencia frente a Turquía. Ayer, la estrella española reconocía que de haberse tratado de un duelo más trascendente el leve esguince de tobillo no le hubiera impedido jugar. «Si hubiera sido una semifinal o una final posiblemente hubiera forzado, pero creo que no hubiera sido beneficioso», afirmó.
En el horizonte, la reválida del título o, el mal menor, la medalla de plata que también da acceso directo a los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Para ello, el equipo español -probablemente el conjunto más poderoso que ha formado a lo largo de su historia- está obligado a conseguir un equilibrio del que solo hubo noticias frente a Lituania. Ese día, firmó veinte minutos memorables, con una actuación coral impecable. Claver ha perdido toda la confianza de Scariolo y Sada solo parece ?tener opciones como especialista defensivo. El problema es que Ricky Rubio sigue jugando con el freno de mano e Ibaka no ha encontrado su sitio en un grupo que acusa en exceso la ausencia de Pau Gasol, sobre todo si, como sucedió contra Turquía, Navarro tampoco tiene su día.
Pese a todo, la fiabilidad es una de las grandes virtudes de una generación que siempre ha sabido responder a los grandes retos, incluso en situaciones de alta tensión. A partir de ahora, además, el sistema de competición, con un día de descanso entre partido y partido, puede beneficiar a un grupo al que le ha faltado tensión en los tramos finales de cada compromiso.
El primer obstáculo, una Alemania para la que la derrota supondría prácticamente el adiós a los cuartos de final.
Decir que Alemania se reduce a Nowitzki sería excesivo, pero lo cierto es que acaba de proclamarse campeón de la NBA con Dallas, además de ser el mejor jugador de la final. Es el sexto anotador del Europeo (20,4 puntos en 27,4 minutos por partido). Alemania tiene altura para regalar, con hasta seis jugadores por encima de los 209 centímetros y un envidiable acierto exterior (segunda en porcentaje de tres puntos, solo por detrás de Lituania).
«El día de descanso nos ha venido bien para la recuperación, para reflexionar y para hacer autocrítica»
«El oro siempre está caro. El objetivo de esta fase es pasar a cuartos de final, da igual que sea siendo primeros o cuartos»