España, baja en defensas

Ignacio Tylko MADRID / COLPISA

DEPORTES

Del Bosque está inquieto, y no ya por las secuelas que pudiera dejar en la selección la escalada de conflictos entre el Madrid y el Barcelona, cuyos jugadores se unieron en la barriobajera pelea final con los chilenos. Al seleccionador le inquieta, sobre todo, la vulnerabilidad de España, que sufre desequilibrios y desajustes defensivos.

Pese a la brillante remontada firmada en la segunda parte contra Chile, España no despejó en Saint Gallen las dudas que le persiguen. Desde la inolvidable noche de Johannesburgo, la selección ha recibido 17 goles en 13 partidos, aunque bien es verdad que ocho llegaron en los penosos amistosos frente a Argentina y Portugal. Lejos queda la fiabilidad de la zaga en la Eurocopa, con solo tres goles recibidos, y en el Mundial, cuando la selección se coronó porque encajó apenas dos goles.

«No se puede jugar peor que al principio. Chile nos puso en serios apuros por la falta de actividad defensiva de la selección en la primera parte. La reacción nació porque recobramos la concentración e intensidad atrás. A partir de ahí, nos sentimos más seguros y jugamos mejor». Las palabras de Del Bosque revelan una inquietud que no debe pasar desapercibida por el triunfo final.

Sin Puyol no es lo mismo. Las lesiones del veterano central han hecho mella en el equipo y han roto la fiable pareja que formaba con Piqué, por debajo de su nivel sin su compañero al lado y ahora también de baja. En el eje de la zaga existe una merma que llevó al técnico a ensayar con Javi Martínez en el amistoso del viernes. Un experimento que no salió bien, pero demostrativo de que los jóvenes Domínguez y Botía, campeones de Europa con la sub-21, todavía no están capacitados para ser relevos de garantías.

Por más que Del Bosque asegure que puede volver a convocarle, la etapa de Marchena en la selección parece haber concluido. Y Albiol, otra opción, tiene el hándicap de que es suplente en el Madrid. Si aparece otro lateral de garantías, todo apunta a que Sergio Ramos pasará al centro de la zaga. Busquets podría jugar de central, como en el Barça, pero Del Bosque lo considera imprescindible en el centro del campo.

España también sufre en los laterales, sobre todo en el izquierdo. Capdevila ya es historia, Arbeloa cumple pero no convence y Monreal no acaba de reivindicarse. Por el horizonte asoman José Enrique (Liverpool) y José Ángel, ex del Sporting de Gijón fichado por el Roma de Luis Enrique.