Sin novedad por Europa

Xurxo Fernández Fernández
xurxo fernández REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

El Oporto regaló el gol de la tranquilidad a un Messi nuevamente definitivo

27 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Entre el humo de las bengalas asomó el Balón de Oro. Nunca esperó Guarín encontrar allí a la Pulga. Tampoco pensó Messi que se lo iban a poner tan fácil. Justo antes del descanso, como en la doble cita supercopera frente al Real Madrid, el 10 puso al Barça en ventaja. En esta ocasión no hizo falta un regate, ni una asistencia genial. Solo relajar el paso al recuperar la posición. El gol que aclaró el panorama culé fue un regalo del centrocampista colombiano del Oporto que despejó hacia su propia portería sin percatarse de quién se interponía en el camino.

Messi encontró la pelota, se dio la vuelta, regateó sin mucho esfuerzo al portero y dejó el balón en la red. Su padre y sus hermanos saltaron en la grada del estadio Louis II. Guardiola suspiró en el banquillo. El partido se ponía de cara después de arrancar torcido. También como en los dos duelos entre campeones domésticos. El de Santpedor se obcecó en el dúo Abidal - Mascherano para tapar el acceso directo a Valdés y el meta pagó la insistencia en el error de su técnico.

Hulk pudo varias veces con el zurdo francés y Moutinho ni siquiera precisó de retar al diestro argentino. La primera gran ocasión del Oporto llegó con un chut desde la frontal que Valdés neutralizó con la punta de los dedos. El Barça también estrenó su cuenta de disparos poco después: Pedro mandó fuera una vaselina después de quedarse solo tras el primer mal despeje de los portugueses.

De ahí hasta un chut de Xavi que Helton envió a córner (25 minutos) todo el peligro lo pusieron los campeones de la Liga Europa. Los de la Champions volvieron a recurrir en exceso al balonazo y padecieron la falta de rodaje y el mal estado del campo. Iniesta fue entonces el único capaz de coserse el traicionero balón a la bota. Insuficientes recursos para arrimarse a la meta lusa.

Graves problemas en defensa

Por fortuna, la falta de luces creativas la solventó un asistente involuntario. El mal despeje de Guarín allanó el terreno para una segunda parte de dominio culé. El Oporto, sin embargo, acarició el susto (y hasta un posible penalti no señalado) por culpa de la improvisada pareja de centrales del rival. El Barça ha reforzado centro del campo y delantera, pero la defensa es un erial sin Piqué ni Puyol. Nada que, por ahora, no arregle Messi. El argentino provocó la roja de Rolando en una contra y utilizó otra para servir el 2-0. Lo marcó Cesc, por el que no han pasado los años en Londres.

Guardiola ya es el técnico con más títulos en el Barça. Xavi ya tiene 18 vestido de azulgrana. Messi, a los 24 años, solo suma uno menos. Los mismos que ganó Amor en toda una vida a cobijo del Camp Nou. El Barça renueva el santo y seña.

Goles: 1-0, min 39, Messi. 2-0, min 87, Cesc.

Árbitro: Björn Nijhuis (Holanda). Mostró tarjeta amarilla a Cristian Rodríguez, Iniesta y Guarín y expulsó por doble amonestación a Rolando (min 86) y por roja directa a Guarín (min.90)

Incidencias: Final de la Supercopa de Europa disputada en el estadio Luis II del Principado de Mónaco.

Valdés; Dani Alves, Mascherano, Abidal, Adriano (Sergio Busquets, min 63); Keita, Xavi, Iniesta; Pedro (Cesc, min 80), David Villa (Alexis, min 61) y Messi

Helton; Sapunara, Rolando, Otamendi, Fucile; Souza (Fernando, min 77), Guarín, Moutinho; Hulk, Cristian Rodríguez (Varela, min 69) y Kleber (Belluschi, min 77)