Perucho se consuela con un oro

El oro en el relevo se suma a otras tres medallas españolas


Redacción / la voz

Aunque no era su objetivo principal, Carlos Pérez Rial se fue de Hungría con un oro colgado del cuello. Fue en la prueba de relevos de K-1 200 metros formando equipo con Saúl Craviotto, Ekaitz Saies y Pablo Andrés. Una victoria que no acaba de quitar del todo el sabor amargo de la derrota del sábado en el K-2 200 metros, que les deja sin poder certificar el pasaporte a Londres, antes de las citas preolímpicas.

El piragüismo español cerró su participación en el Mundial de Szeged con solamente dos billetes asegurados para los Juegos: el infalible David Cal en C-1 1.000 metros y el asturiano Alfonso Benavides en C-1 200. Tanto la gallega Teresa Portela como el vasco Ekaitz Saies, en K-1 200 femenino y masculino de forma respectiva, lo tienen virtualmente ganado debido a los criterios internacionales de reasignación de plazas.

Aunque se trate de una disciplina no olímpica, al menos el consuelo de Perucho es poder comprobar que el relevo K-1 masculino español es sin ningún género de discusión el mejor del mundo. No solo por el oro de ayer, sino porque posee los tres títulos de la disciplina disputados desde su creación. Esta ha sido, además, la única medalla de oro que ha obtenido la delegación española en estos campeonatos del mundo de Hungría. Título al que hay que sumar la plata de David Cal en C-1 1.000 metros, y la de bronce de Alfonso Benavides en C-1 200, ambas en distancias olímpicas, y el bronce del también gallego José Luis Bouza Buzo en C-1 5.000 metros.

El oro mundial del relevo no fue sencillo de conseguir. Por un lado había que recomponer la moral de los actuales campeones olímpicos Perucho y Craviotto, que el sábado se habían quedado fuera de la final A del K-2 200 metros y con ello sin opciones de asegurar los Juegos antes de los parolímpicos del año que viene, y por otro conseguir la recuperación física de Ekaitz, que momentos antes había ganado la final B del K-1 200. «Ha sido fantástico, es un logro muy bonito poder decir que España sigue siendo el único país del mundo que ha logrado ganar el relevo K-1 desde que ha sido creado, hace tres años», comentó a EFE el catalán Saúl Craviotto.

El equipo español de relevos tuvo que hacer frente a unas condiciones muy duras para la navegación, algo con lo que Perucho se mostró encantado. «Estoy acostumbrado y me gusta. Yo aprendí a remar en mi pueblo en la ría de Aldán, en el Rías Baixas; lo que bien se aprende, no se olvida», apuntó con orgullo.

Con un tiempo de 2:24.891, el equipo español superó en ocho décimas a Rusia y en nueve a Dinamarca. Alemania fue cuarto y Canadá quinto.

Bouza logra la medalla de bronce en la prueba de los cinco mil metros

Además de David Cal, el piragüismo gallego tiene prácticamente asegurado un segundo representante en los Juegos Olímpicos. Aunque oficialmente solo lo consiguen los ocho primeros, la victoria en la final B de la canguesa la sitúa virtualmente en Londres.

Esto se debe a que el reglamento internacional limita a cada país a poder participar con únicamente ocho embarcaciones en los Juegos. Eso, unido a que en la final A de K-1 200 femenino han participado la australiana Nichols  (clasificada en K-1 500), la rusa Lobova (finalista en K-4), la portuguesa Portela (clasificada ya en K-1 500), la británica Walker (con billete en K-4) y la ucraniana Ossypenko (con pasaporte en K-1 500), hará que con casi toda seguridad la gallega sea premiada con el acceso a los Juegos de Londres.

Aunque desde la propia Federación se dio por eliminada a la canguesa el sábado, la oficialidad de su clasificación podría darse pasado mañana.

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