Pese a su deuda, el Atlético tira la casa por la ventana
20 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.En principio, parece un negocio algo extraño. Vendes a tu delantero estrella por una oferta irrechazable, vendes a tu portero titular y vendes a tu lateral derecho. Bueno, por lo menos tienes 68 millones de euros en el bolsillo, ¿ahora qué? Quedan agujeros que tapar en el once, pero también en casa. Necesitas ilusionar y hacerte fuerte, los objetivos son ambiciosos y por eso tienes que fichar. Pero en vez de salvar algo, te gastas 67,5 millones.
Lo cierto es que no todo son claros en los flamantes fichajes del Atlético, coronados con la llegada de Falcao y Micael. A nivel deportivo, nadie puede poner en duda la ambición colchonera, pero si nos paramos a analizar la situación económica y del mercado, las cosas cambian un poco. El club del Manzanares, como casi todos los equipos del panorama nacional, carga con una importante deuda. Hasta el día de hoy, no ha tenido que afrontar ningún proceso concursal, pero excepto Real Madrid y Barcelona ningún equipo de la Liga respira tranquilo. Menos aun con una deuda como la que tiene el equipo de Cerezo, que algunas fuentes sitúan por encima de los 500 millones de euros.
El más caro
Con esta situación, pagar cuarenta millones de euros por Radamel Falcao no deja de parecer una inversión... generosa. Tan generosa que es el fichaje más caro en la historia del Atlético de Madrid. Se ha pagado más por el delantero colombiano que por Hasselbaink, Vieri o Juninho. Todo esto ha pasado en un mercado de fichajes veraniego que, pese a que se intuía que iba a ser austero, ha terminado siendo como todos, una sucesión de pequeños movimientos con esporádicos grandes traspasos. Y es que, aunque se ha esforzado, el Atlético no ha conseguido alzarse con el premio al fichaje más caro del verano. Al derroche realizado por Falcao lo superan el que hizo Manchester City por Agüero y el sorprendente traspaso de Pastore al Paris Saint-Germain. Otros, como los de Cesc o Alexis Sánchez, rondan las mismas cifras que el del nuevo delantero rojiblanco, aunque la línea siempre es complicada de definir debido a las variables de los contratos.
Con todo esto, lo único que parece cierto y seguro son dos cosas: la crisis es de unos pocos y el fútbol español es una paradoja en sí misma. Mientras más de 200 jugadores continúan sin cobrar y el inicio de la Liga está bloqueado por la huelga, algunos clubes siguen tirando la casa por la ventana con los fichajes como si no hubiera mañana. De momento, y para empezar, lo que no hay mañana es Liga.