Lochte y Phelps se citan en Londres


shanghái / dpa

La actuación de Ryan Lochte en el Mundial de Shanghái ha renovado el interés por el duelo olímpico con el hasta ahora indiscutible rey de la natación, su compatriota Michael Phelps.

Lochte fue el número uno en los campeonatos chinos que acabaron ayer. El extrovertido nadador de 26 años escuchó cinco veces el himno de Estados Unidos, el último ayer tras imponerse en los 400 estilos. Phelps tuvo que conformarse en Shanghái con cuatro victorias.

Lochte ha subido al primer escalón del podio de estos mundiales en los 200 libre, 200 estilos, 400 estilos, 200 espalda y el relevo 4x200 libre. Además tiene un bronce en el 4x100 libre.

Michael Phelps, 16 veces medallista olímpico y dominador desde el 2004 de este deporte, se va de China con 7 medallas: 4 de oro -100 y 200 mariposa, y en los relevos 4x200 libre y 4x100 estilos-, dos platas -200 libre y 200 estilos- y el bronce en los 4x100 libre. Pero lo más importante de cara a la rivalidad futura, Phelps ha perdido los dos duelos directos con Lochte, en 200 libre y 200 estilos.

Phelps, nacido en 1985, anunció que no volverá a competir más en un Mundial, con lo que abre la puerta a una posible retirada tras los Juegos de Londres, aunque, eso sí, promete que en la cita del 2012 no será el mismo. Su plan es imitar lo que Lochte aplicó antes de Shanghái. En Pekín 2008, inscribió su nombre en la historia olímpica con 8 medallas de oro, batiendo el récord de Mark Spitz. Entonces, Lochte tuvo la mala suerte de coincidir en el tiempo con un excepcional nadador como Phelps, un año menor que él. Ahora han cambiado las tornas, aunque es consciente de que en Estados Unidos solo cuentan las victorias olímpicas. Cuantas más mejor. Y ahí, su compatriota le lleva una clara ventaja.

«Querría ser el mejor nadador del mundo. Todavía no lo soy. Aún debo llegar allí», advierte

Lochte, que suele brindar siempre el mejor espectáculo. Pero el hombre de las zapatillas llamativas y los dientes con diamantes no ofrece solo extravagancias, sino también excelentes actuaciones en el agua. En Shanghái, donde en 2006 comenzó a brillar su estrella en los mundiales en piscina corta, se hizo con el primer récord mundial desde la prohibición de los bañadores de alta tecnología. «Me ha mostrado lo que tengo que hacer. Ahora pienso solo en Londres, que es lo que cuenta», advirtió Phelps. Ese será el auténtico escenario del renovado duelo Lochte-Phelps.

Récord del mundo de Sun Yeng

La competición se clausuró ayer con el récord del mundo del chino Sun Yang en los 1.500 metros (14:34.14), el segundo de la competición y también el segundo desde que en enero de 2010 entrara en vigor la normativa que prohibió los bañadores fabricados con derivados del plástico. A sus 19 años, Yang es la estrella de las distancias largas, ya que además de mejorar el récord del mundo más antiguo -en poder de Grant Hackett desde julio del 2001-, conquistó el oro en los 800 metros.

EE?UU, al frente del medallero

Estados Unidos lideró el medallero, con 17 oros, 6 platas y 32 bronces; por delante de China (15, 13 y 8). España acabó en el puesto 22, con una plata y 5 bronces, todas en natación sincronizada.

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