El Tour comprimido

Antonio Alix

DEPORTES

Aunque en dos semanas han pasado muchas cosas, lo importante del Tour está por llegar. Se han repartido premios menores y aproximaciones, pero falta el gordo. Hay ciclistas que ya han cumplido para toda la temporada y algunos para toda su vida deportiva: ganar etapas o vestir uno de los maillots de líder le cambia la vida a cualquiera. Incluso las caídas dan fama. Unas caídas que nos han privado de algunos aspirantes a la victoria, como Vinokourov, Kloden, Brajkovic, Horner, Wiggins y Van der Broeck.

Dadas las mínimas diferencias entre los favoritos, parece que hoy se inicia la vuelta francesa de junio: el Criterium del Delfinado (Dauphiné Liberé). A ella acuden candidatos al Tour a ponerse a punto, ya que hay etapas alpinas y una contrarreloj que incluso en la última edición coincide con la de Grenoble, que el sábado tiene toda la pinta de ser decisiva. Si en el 2010, en Burdeos, Contador parecía tener el Tour en la saca -de ahí el pacto de no agresión con Schleck en el Tourmalet-, al madrileño se le atragantaron las uvas de los viñedos bordeleses y las pasó canutas cuando las referencias favorecían al que ya no creíamos rival, sino amigo.

En cambio, el sábado podrían llegar a Grenoble más de dos con opciones. Se entiende que las etapas de hoy y mañana serán para ciclistas de calidad, pero lejos en la general. El jueves, con dos largos puertos y la subida final al techo de este Tour -el Galibier-, no parece día para muchas diferencias, con largas bajadas para recuperar y el Galibier se sube por su vertiente menos dura. En cambio, el viernes, en 110 kilómetros, llegará la gran batalla, con la vertiente más dura del Galibier y con el mítico Alpe D?Huez; batalla en la que alguno quedará eliminado pero que no dejará a alguien con ventaja como para afrontar la contrarreloj con tranquilidad. Lo que sí va a provocar este Tour sin ataques es un debate que podría cambiar en el futuro la estructura de las grandes vueltas: ¿merecen la pena etapas con más de dos puertos sin en ellas no hay batalla?