Miguel Ángel Jiménez se hundió en los primeros hoyos de la cuarta jornada del British, pero le quedó la satisfacción de brindar por el triunfo de un rival con el que le une algo más que una amistad forjada en los links de medio mundo. Darren Clarke (Portrush, Irlanda del Norte, 14 de agosto de 1968) ganó el primer major de su vida, un premio para un veterano que se ha aferrado a su segunda oportunidad, esa que cuando llega tiene el aroma de la justicia y compensa la amargura de los malos momentos. El norirlandés conquistó un torneo que se le atragantó a los primeros espadas.
A sus 42 años, Clarke ha disputado 460 torneos y ha ganado 14; lideró el Open Británico durante las dos primeras jornadas en la edición de 1997, pero la pifió los dos últimos días y entregó el torneo en bandeja a Leonard. Debutó como profesional en 1991 y de él se decía que disponía de un juego corto comparable al de los primeros del ránking. Además de conquistar algún torneo de prestigio y de superar a Woods en un match play en el año 2000, sus andanzas fuera de los campos eran sobradamente conocidas. Aficionado al tabaco, a la bebida y los coches de lujo -comparte con Jiménez su pasión por los Ferrais-, en el 2005 abandonó el golf para estar más cerca de su mujer, a la que le habían diagnosticado un cáncer de pecho del que fallecería a mediados del 2006. Entonces, el equipo europeo de la Ryder Cup le hizo un hueco para que no se perdiera una edición que se disputaba en Irlanda. Ganó Europa; fue el mejor homenaje para un Darren Clarke que contó con el apoyo incondicional de Jiménez y después con el de un psicólogo que le ayudó a salir del túnel.
Desde entonces, ha sido capaz de rehacer su vida. En los próximos meses volverá a casarse -con una ex miss Irlanda, Alison Campbell, a la que conoció en una cita a ciegas- y seguirá entregado a una fundación que lleva su nombre y que recauda dinero para luchar contra el cáncer de mama y ayudar a los golfistas jóvenes de Irlanda del Norte. Ahora lo hará como un grande, como el veterano que supo ganar un grande.