Las bravuconadas se vuelven a uno

DEPORTES

El San Juan reunió en el café a parte de aquellos veteranos acostumbrados a comentar el comportamiento del equipo deportivista, en los partidos de Liga. Como no hay partidos, el tema que ocupó la conversación se centró en los problemas que agobian al club coruñés, según se desprende de las comparecencias, ahora muy repetidas, que celebra el mandatario. Precisamente el tono que emplea el conferenciante, (?) disparando siempre contra todo el que se mueva, está llamando la atención y se habló largo y tendido en la reunión.

Quizá fue el paisano quien hizo los comentarios más interesantes: «Tener un amigo es importante, aunque sea en el infierno», frase popular que resalta la conveniencia de andar por el mundo contando con amigos, pues, en cualquier momento, uno puede necesitarlos para superar una situación desfavorable.

Por ahí empezó hablando el paisano, que repitió aquello muy sabido de que uno nunca puede decir que «de este agua no beberé», frase que lo llevó a calificar de soberbio y bravucón al que se atreve con tal afirmación por las consecuencias adversas porque encadena al individuo que insiste en tan erróneo proceder, al considerarse superior y mirar a los demás por encima del hombro, sin percatarse de que se hunde más y más a medida que pasa el tiempo.

Un tiempo que vuela y que nadie es capaz de parar, con lo cual los problemas se le amontonan, dando la impresión de que el personaje está metido en un túnel.