Djokovic va camino de ser el número 1 del 2011. Ganar la Davis por primera vez para su país tiene mucho que ver con su confianza mental. Es lógico que hacerse una figura trascendental entre los suyos acrecentara su autoestima y lo impulsara. El mejor Federer se vio entre los años 2004-2008. Y Nadal, el gladiador, ha vuelto de las cenizas más de una vez, pero el esfuerzo de tantos años comienza a hacer mella en su cuerpo.
Djokovic mejoró notablemente su servicio y su derecha, dos de los tiros más importantes en el tenis. Sumado a su espíritu de lucha y su buen físico, lo hacen temible. Viene con muchos partidos jugados durante el año y es imposible mantener el ritmo. Tarde o temprano debe perder. ¿Será en París? En los últimos partidos contra Nadal demostró que su estrategia predomina sobre el actual tenis del mallorquín, que está jugando muy corto, sin tanta potencia, y cuya movilidad no es la misma. La pregunta del millón es si podrá vencer al rey de la tierra en su territorio: en Roland Garros y al mejor de cinco sets. También Murray es un jugador a tener en cuenta. Jugó excelentemente contra Nadal en el Masters del 2010 y en la semifinal de Roma contra Djokovic -donde debería haber ganado- y solo precisa un click mental parecido al del serbio para despertarse. Necesita más potencia en la derecha, él lo sabe y está trabajando en eso.
Modesto Vázquez es capitán del equipo da la Davis de Argentina