Sin interferencias. El Dépor desechará las radios durante la disputa del partido de mañana. Ribera asegura que no estarán atentos a los marcadores en los partidos del Zaragoza, el Getafe, el Osasuna, la Real Sociedad o el Mallorca, sus rivales por la permanencia. «En el banquillo no vamos a tener transistores. No sería bueno, porque necesitas la máxima concentración y atención en lo que estás haciendo para que las cosas salgan bien, para meterle intensidad al partido y no cometer errores. Todo lo que sea no estar centrado en el partido son puntos que estás ganando para que te pillen en un momento de desatención y eso no es conveniente», razona el ayudante de Lotina.
«Dependemos de nosotros y tenemos que ganar -insiste-. Cuando acabe el partido, si nos han sobrado puntos, fenomenal, y si no nos sobraron, pero hemos ganado, fenomenal también. La única atención que tenemos que tener es en nosotros, nosotros y nosotros», añade. Es más, ni los videomarcadores mostrarán los resultados que se vayan produciendo ni se pondrá en marcha el cronómetro, pues la federación prohíbe su exhibición durante la disputa de las dos últimas jornadas.
Ribera vivió en el campo como jugador el choque contra el Valencia de 1994, en el que los jugadores estuvieron muy pendientes del resultado del Barça-Sevilla, cuando un triunfo de los andaluces daba el título al Dépor aún empatando su partido. De hecho, Arsenio pidió tranquilidad a sus futbolistas en el descanso porque el Sevilla iba ganando por 1-2.
Uno de los más críticos con aquella actitud fue Donato. En el libro Fran, O Neno 10 lo recuerda así: «En las imágenes se ve cómo perdemos tiempo en los saques de banda, en las faltas... Yo me desesperé porque había demasiada dependencia del Barça-Sevilla. Como el resultado nos favorecía jugamos en función de él, y ese fue un error gravísimo. Recuerdo que estaba en el campo y pensaba: ?Esto no me huele nada bien?». Los transistores sí funcionaron en el banquillo, y distrajeron a los que estaban en el campo.
El Barça empató poco después del descanso y se escuchó un murmullo en la grada. Nando se acercó a la banda y preguntó a un periodista: «¿Cómo va el Barça?». «Calle y corre», le contestó. El equipo culé se colocó 3-2 en el minuto 70 y acabó ganando 5-2. El Dépor espabiló demasiado tarde, aunque a tiempo para provocar, precisamente Nando, el penalti de Djukic.