Nadal y Federer se repiten

Victorio Calero MADRID / COLPISA

DEPORTES

07 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

No es un partido más. No es una semifinal cualquiera de un Masters 1.000. Federer y Nadal. El mejor jugador de la historia contra un serio candidato a arrebatarle ese título en el futuro. Será a las cuarto de la tarde, retransmitido por La Sexta.

Dos formas de ver el tenis: por un lado, la clase y la magia personalizada; por otro, la fortaleza mental y la garra. Dos tenistas y un majestuoso escenario para albergar las semifinales: la Caja Mágica de la capital española, lugar en el que se vieron las caras por última vez sobre tierra batida -el año pasado, en la final, con victoria para el de Manacor-. Ya lo anticipó el balear en la rueda de prensa previa al partido del helvético: «Con Federer siempre es un partido especial».

Y lo será gracias a la victoria del ex número uno del mundo ante Söderling por 7-5 y 6-4 y al triunfo del mallorquín contra Llodra por 6-2 y 6-2 en una hora y quince minutos. En esta ocasión, el francés no opuso mucha resistencia y el español no necesitó jugar su mejor tenis. Los 27 golpes ganadores del mallorquín, unidos a los 19 errores no forzados de Llodra, ayudaron en su causa.

Desde el primer juego del encuentro, el francés dejó claro que no buscaba suicidarse desde el fondo de pista ante el número uno del mundo. Su servicio inicial fue una declaración de intenciones: Saque y subida a la red, tanto con el primero, como con el segundo.

Y a ver qué pasaba, a ver si lograba sorprender e incomodar a Nadal. Lo que sucedió no fue lo que esperaba precisamente el francés. Dos roturas de servicio consecutivas y ningún punto al resto en los cuatro primeros juegos allanaron el camino al de Manacor. Es más, los doce puntos de break que dispuso Nadal en todo el choque demuestran que su planteamiento no tuvo demasiado acierto.

Sin necesidad de hacer gala de sus mejores golpes, sin forzar la máquina, Nadal fue acumulando puntos y juegos. Un passing-shot por aquí y una derecha ganadora por allí. En definitiva, un tenista muy superior a su rival. El 6-2 del primer set dio paso a una segunda manga en la que el panorama varió poco. Con ocho puntos logrados al resto por parte del francés era complicado inquietar a Nadal. Dos nuevas roturas de servicio hicieron el resto. Tras dos horas y 36 minutos en la central de la Caja Mágica, Nadal afrontaba por tercer año consecutivo unas nuevas semifinales en la arcilla de Madrid.