Galicia recupera como mínimo un equipo en la Liga Asobal de balonmano tras la confirmación matemática del ascenso del Octavio a falta de dos jornadas para el final de la Liga regular.
El retorno del equipo vigués a la élite, un año después del descenso, puede verse acompañado el mes que viene por otro club gallego, ya que el Teucro y el Cangas disputarán la fase de ascenso en la que se dirimirá el segundo equipo de la categoría que dará el salto a la Asobal.
El Octavio necesitaba ayer un punto para consumar la fiesta y era impensable predecir una derrota después de que los de Quique Domínguez no hayan dejado escapar ninguno en toda la temporada. La fortaleza en casa ha sido la principal clave para este ascenso y el encuentro ante el Barakaldo no fue una excepción, aunque hubo que pelearlo porque los vascos opusieron seria resistencia.
Ya avanzada la segunda parte los visitantes se adelantaron con tres goles de diferencia, lo que hizo temer el aplazamiento de la fiesta como mínimo para la semana que viene. Pero los vigueses sacaron entonces las armas que los ha convertido en el mejor equipo de la categoría de plata y le dieron la vuelta al partido para acabar venciendo con rotundidad.
Este ascenso llega con la plantilla de más jugadores gallegos en los últimos veinte años, ya que nueve jugadores han nacido en Galicia, además de otros tres canteranos que han tenido minutos.
El portero Xavi Díaz, un veterano que ha militado en numerosos equipos de la comunidad, los capitanes Cerillo y Pablo Macías, los jóvenes de la cantera Nando Martínez y Pablo Cacheda (que ya han debutado en Asobal), además de los fichados esta temporada Dani Cerqueira (Novás), Edu Moledo y Víctor Frade (Cangas), y la reciente incorporación de Pablo Domínguez (Cisne) para suplir la grave lesión de Cerillo forman la nómina de gallegos.
Galicia vuelve a estar en el mapa del balonmano español en un momento en el que se atisban jóvenes promesas que apuntan alto.
Solo dos años sin gallegos
La Liga Asobal ha estado huérfana de equipos gallegos esta temporada, por segunda vez en los últimos veinte años. Solo había ocurrido en la 2006-07, cuando ascendieron el Octavio y el Teucro para cubrir ese extraño vacío.
Llegaron a coincidir cuatro equipos de la provincia de Pontevedra en la máxima categoría del balonmano español, en la campaña 1996-97 (Octavio, Cangas, Teucro y Chapela). Parece una utopía que este éxito se repita a corto plazo.