Seis horas secos lejos de Riazor

RUBÉN VENTUREIRA A CORUÑA / LA VOZ

DEPORTES

La entrada a los vestuarios de Riazor se ha decorado con un mosaico gigante del célebre tanto de Aranzubia en Almería. Los rivales no permitirán hacer ese despliegue fotográfico en sus campos, pero quizá convendría que el Dépor se llevase al menos un póster del gol de Dani cuando viaje. Le serviría para recordar que desde ese 20 de febrero el equipo no ha vuelto a anotar a domicilio. El portero volvió a subir ayer al ataque. Tan mal vio la cosa que su primera irrupción en el área rival fue en el minuto 88. No llegó a rematar ese córner, ni tampoco el que se sacó en el 90 y que acabó con un disparo de Juan Domínguez que frenó Calatayud.

El Dépor acumula cuatro partidos de sequía foránea, lo que equivale a 360 minutos o a seis horas. Tras el encuentro de Almería, se quedó a cero en el Reyno de Navarra (0-0), Cornellá (2-0) y La Rosaleda (0-0).

La sequía se ha agudizado ahora, pero viene de atrás. Desde que venció (1-2) en San Mamés el 2 de enero con dos tantos de Adrián (uno de penalti) solo ha anotado dos goles a domicilio: se fue sin marcar de Mestalla (2-0) y La Romareda (1-0) y Riki anotó desde el punto fatídico en Getafe (4-1) cuando el partido ya iba 4-0. Además de estos cuatro goles ya referidos, solo ha hecho tres más fuera: dos en el campo del Levante (1-2), obra de Riki y Aythami, y el del honor que firmó Juan Rodríguez en el Bernabéu (6-1). Es, junto al Hércules, el equipo menos goleador a domicilio, donde solo ha marcado en 5 de sus 17 encuentros. Es también el menos anotador de la Liga, con 27 tantos en 33 choques.

Solo dos tiros a puerta

Ayer, apenas inquietó. Acabó el partido con solo dos tiros a puerta, ambos a la salida de un saque de esquina: un cabezazo de Xisco que Calatayud atrapó abajo con problemas (min 5) y el ya referido disparo de Juan Domínguez en el minuto 90 que Aranzubia vio desde muy cerca.