Acertó el pitoniso Mou. Su equipo acabó con diez. Como siempre que se enfrenta al Barça. Lo que no atinó a pronosticar el portugués es que Albiol iba a hacerle una llave de yudo a Villa dentro del área blanca. Fue un mal bote del balón lo que dio vida al primer clásico de la serie. Un muermo hasta ese instante. Llegó la pelota llovida y el césped otorgó ventaja al Guaje en una jugada que la defensa blanca tenía controlada. Albiol ya solo alcanzó a tumbar al delantero rival antes de que este se plantara solo ante Casillas. Penalti y expulsión que transformó Messi, animando el partido, sentenciando la Liga y dejando en nada lo sucedido en los primeros 50 minutos.
Suficientes para comprobar que San Mamés había sido un campo de pruebas. En Bilbao completó Pepe un trivote en el mediocampo. El mismo que el Madrid lució ayer en el Bernabéu (con Alonso en lugar de Granero), convirtiendo en esta ocasión a Özil en carne de banquillo. Poco habría pintado el alemán en el campo, decidido como salió su equipo a ceder la iniciativa al Barça.
En varios tramos de la primera parte, los de Guardiola alcanzaron el 80% de la posesión, mientras los de casa esperaban la contra o una jugada a balón parado. Las mejores oportunidades para uno y otro respondieron al planteamiento de sus entrenadores. Las desperdiciaron Messi y Cristiano. El argentino cerró seis minutos de toques del Barça malogrando con una floja vaselina un gran pase de Iniesta. El cabezazo del portugués en un córner no superó a Adriano, colocado bajo palos.
Así se resolvió una primera parte de tanteo que dio paso a un segundo tiempo decisivo, inaugurado con un gran lanzamiento de falta de Cristiano que topó con el palo. Dos minutos después, Albiol se fue a la calle.
Los visitantes se pusieron en ventaja y el Madrid espabiló con uno menos. Mientras Villa fallaba un par de ocasiones claras y Xavi encontraba el larguero tras una bonita jugada, los del Bernabéu tiraban de casta y se decidían a buscar por fin sin tapujos la portería de Valdés.
Defender quedó en pies de Pepe. Casi siempre por lo penal. Muñiz Fernández pasó por alto varias patadas a destiempo del 3, repartidas en cualquier zona del campo. La tolerancia facilitó la labor de contención de los locales, que empezaron a dejarse ver en el área rival. Ayudó la recaída de Puyol, retirado en camilla en el choque de su reaparición.
Ante Valdés fallaron Adebayor, Khedira y Di María. Pero acertó Cristiano desde el mismo lugar en el que lo había hecho Messi. Marcelo sacó un penalti de una entrada de Alves y el Madrid empató el clásico. El resultado deja más satisfecho al Barça, que pone la Liga imposible para los blancos, pero el arreón final de los de Mourinho confirma que a los merengues les va la épica. Y la Copa promete emociones fuertes.
Goles: 0-1, min 52: Messi, de penalti; 1-1, min 81: Cristiano Ronaldo, de penalti.
Árbitro: Muñiz Fernández (Comité asturiano). Mostró tarjeta roja directa a Albiol en el minuto 52; y amarillas al madridista Marcelo y a los barcelonistas Valdés, Albes, Piqué, Adriano y Xavi.
Incidencias: Encuentro disputado en el Bernabéu, que presentó lleno.
Casillas, Ramos, Carvalho, Albiol, Marcelo, Xabi Alonso (Adebayor, min 66), Khedira, Pepe, Di María (Arbeloa, min 66), Cristiano Ronaldo y Benzema (Özil, min 55).
Víctor Valdés, Alves, Piqué, Puyol (Keita, min 57), Adriano (Maxwell, min 79), Busquets, Xavi, Iniesa, Villa, Pedro (Afellay, min 65) y Messi.