Riki es un tipo alegre, siempre con la sonrisa tatuada y la broma a punto. Por eso es muy raro verlo de tan malas pulgas como ayer, cuando se retiraba del césped de Abegondo. Lesionado. Una vez más. Maldecía camino del vestuario mientras el doctor Lariño intentaba consolarlo. El madrileño creía en esos momentos que había recaído de su última lesión de aductor, pero todo indica que en realidad tiene una inflamación en la cadera y no un problema muscular. De ser así, solo se perdería, en principio, el partido del próximo domingo.
Ocurrió casi al final del entrenamiento. El punta se retiró acompañado del galeno. Un portavoz del club informó minutos después de que el jugador había sentido «un pinchazo en la musculatura aductora de la pierna izquierda». Lógica la preocupación de Riki, puesto que era la misma lesión que sufrió contra la Real y lo mantuvo de baja hasta hace dos partidos. De confirmarse, era una recaída. «Se le realizarán pruebas en las próximas 48 horas», añadió el portavoz.
Mientras los fisioterapeutas trataban a Riki, Manuel Pablo compareció en rueda de prensa: «La verdad es que está teniendo muy mala suerte. Este año ya hemos caído varios compañeros, pero a él es la cuarta vez que le pasa y está jodido por ello», reflexionó el canario.
Parecía asunto aplazado hasta 48 horas más tarde, pero al rato salieron Riki y Lariño. Se iban para el hospital. El doctor explicó que el jugador se estaba doliendo de la zona posterior de la espalda. La nueva exploración hace pensar que, en efecto, podría sufrir una inflamación en la cadera. Para verificar que se trata de esta dolencia se le realizarán nuevas pruebas. Si estas lo confirman, la baja no tendría porque superar la semana, así que podría estar disponible para Alicante.
Será la quinta baja de Riki esta temporada. Es la cuarta lesión (a eso se refería Manuel Pablo), pero también sufrió una apendicitis que lo mantuvo en el dique seco.
Su quinta baja
La primera baja se produjo en la tercera jornada (20 de septiembre) contra el Getafe: una sobrecarga en el sóleo que le hizo perderse cuatro partidos de Liga.
El 14 de noviembre, en Mallorca, sufrió una sobrecarga en el aductor mediano de la pierna izquierda. Y a los cinco días fue ingresado de urgencia para ser operado de una apendicitis. En esa tanda dejó de jugar otros cuatro encuentros ligueros.
El 21 de diciembre, en Córdoba, nueva lesión: contractura del aductor mediano de la pierna diestra. Esa lesión lo privó de disputar cuatro choques de Liga y tres de Copa.
El 7 de marzo, contra la Real, se tuvo que retirar del campo por una microrrotura muscular en el aductor medio de su pierna izquierda. Lotina no pudo contar con él en dos partidos ligueros (por el medio hubo una semana de parón). Reapareció contra el Mallorca, choque en el que disputó los últimos minutos, y en Málaga no llegó a saltar al campo.
Aunque menos importante de lo que en principio pareció, el hecho es que Lotina ha dejado de disponer de toda su plantilla, un hecho excepcional que se dio desde finales de la semana pasada. Además, tiene las bajas por sanción de Juan Rodríguez y Laure (salvo que Apelación le retire hoy la segunda amarilla que vio en Málaga).