Balones al campo

DEPORTES

En la que llaman mejor Liga del mundo está entrando una epidemia que alcanzará graduación de peste si, antes, el mal no se corta de raíz. Me refiero al lanzamiento de balones al campo, para interrumpir el juego, hecho este que favorece a uno de los equipos y perjudica al que intenta superar, o igualar, un marcador adverso. Este suceso es la última moda (?) en los campos del país que presume de tener la mejor Liga. Tal espectáculo, penoso y lamentable, recibió las primeras sanciones en cantidades calificadas de ridículas: 602 euros. La Federación Española (que ostenta el título de campeona del mundo de fútbol) ante hechos como los mencionados se limita a sancionar con arreglo al Código Disciplinario de la propia RFEF, especificados en el artículo 15, que dice: «Se sancionará al club si en el partido que se juega en su campo hay algo que perturbe el normal desarrollo del encuentro». De momento, por lo que se ve, lanzar balones al terreno desde uno de los banquillos, del equipo que va ganando, se considera una «falta leve». Cierto que no son bombas, pero vamos...

Tal novedad no era conocida porque antes no sucedía. Saltó al primer plano ahora, a través de la televisión, en el último Osasuna-Real Madrid (1-0) y se repitió el pasado lunes durante el encuentro entre el Zaragoza y el Getafe (2-1).

Osasuna y Zaragoza fueron sancionados con 602 euros cada club, pero antes sus equipos habían asegurado los tres puntos de sus partidos.