El Real Madrid baila a un Tottenham acongojado que jugó con uno menos desde el minuto 14
06 abr 2011 . Actualizado a las 13:01 h.Tiemblan las piernas y la cabeza no funciona. Nada sucede con naturalidad. Así es el miedo. Bien lo sabe el Tottenham. Lo experimentó en un Bernabéu que le vino enorme. Una banda de futbolistas incapaces frente a un Real Madrid sobrado al que se le escapó una goleada histórica.
El baile empezó bien pronto. En cuanto Gomes demostró por qué juega en la Premier. Esa Liga sin porteros (bueno, con dos o tres). Al holandés lo fichó Juande Ramos porque le paró un par de penaltis cuando militaba en el PSV. Seguramente lo logró porque no tuvo que salir de debajo de los palos. Desde allí vio ayer cómo Adebayor cabeceaba un saque de esquina para hacer el 1-0 y quizá atisbara también cómo su equipo se suicidaba en el campo contrario.
A Crouch se le fueron juntos pies y cabeza para barrer sucesivamente a Ramos y Marcelo, dejando a los spurs con diez al cuarto de hora. Si los londinenses ya estaban temblando, después de eso solo les faltó darse la mano y acordonar su área. Los visitantes jugaron al balonmano en defensa, todos juntitos a seis metros del portero, y al rugbi en ataque: bastaba con ganar terreno; marcar era una utopía.
Bale fue el único que recordó que el partido era de fútbol y hasta se echó un par de carreras con mucho sentido que inquietaron al Madrid y provocaron una amarilla de Pepe, que no podrá jugar la vuelta. Sus compañeros desperdiciaron una gran oportunidad de limpiar tarjetas. Los cuartos quedaron resueltos en casa. Sin despeinarse.
No hizo falta ni la mejor versión de Alonso o una cualquiera de Özil. El alemán se mantuvo sobre el césped por darle a su equipo superioridad numérica. Una diferencia que Mourinho aprovechó ordenando abrir el campo. Marcelo, Ramos y Di María acataron las instrucciones y el Tottenham llegó reventado al descanso.
Ni siquiera un penalti de Dawson no señalado animó a los ingleses, que regresaron del vestuario tan asustados como en el inicio y ya sin Van der Vaart. Redknapp asumió que el rival estaba a años luz. No había juego que crear y también podía haber relevado a Modric. El croata salió como sus compañeros: resignado. Los goles blancos fueron cayendo entre multitud de ocasiones falladas. Adebayor se congració con la grada, que coreó a Manolito, y Di María firmó una diana de escándalo.
Hasta Cristiano aplacó su ansiedad haciendo el cuarto. Para culminar la goleada volvió a cantar Gomes. Un seguro en las tandas de penaltis, aunque demostrarlo ante el Madrid se le haya puesto imposible.
Goles: 1-0, min 4: Adebayor. 2-0, min 56: Adebayor. 3-0, min 71: Di María. 4-0, min 87: Cristiano.
Árbitro: Félix Brych (Alemania). Expulsó por doble amarilla a Crouch (min 14). Amonestó a Adebayor, Van der Vaart, Pepe, Defoe
Incidencias: Cerca de 80.000 espectadores llenaron el Bernabéu en una noche excelente.
Casillas, Ramos, Pepe, Carvalho, Marcelo, Khedira (Lass, min 60), Xabi Alonso, Di María (Kaká, min 78), Özil, Cristiano y Adebayor (Higuaín, min 74)
Gomes, Corluka (Bassong, min 79), Gallas, Dawson, Assou-Ekotto, Bale, Jenas, Sandro, Modric, Van der Vaart (Defoe, min 46) y Crouch