Lionel Messi castiga a José Mourinho con la indiferencia. «Se habla mucho de Mourinho, pero a esta altura ni yo ni nadie en Barcelona le da importancia», declaró en una entrevista que publicó ayer el diario La Nación de Buenos Aires. «Dicen tantas cosas que nosotros nos dedicamos a otra cosa», aseguró el argentino en Nueva York antes de la disputa del amistoso entre Argentina y Estados Unidos preparatorio para la Copa América 2011.
El jugador del Barça señaló que su combinado nacional está obligado a ganar este trofeo, que se disputará en su país a partir del 1 de julio. «La Copa América en este momento es una prioridad para la selección por lo poco que falta, porque sabemos que es en Argentina y estamos obligados prácticamente a ganarla», declaró. Añadió que, pese a la decepción sufrida en el Mundial de Sudáfrica, en el que su equipo fue eliminado en cuartos de final por Alemania, está preparado para un nuevo desafío. «Estoy contento. Van bien las cosas en el Barcelona y también es lo que buscamos con la selección. Después del Mundial hubo un cambio y de a poquito fuimos saliendo de esa amargura. Estamos en una etapa de crecimiento», afirmó.
El delantero renovó su respaldo a Batista, el sucesor de Diego Maradona en el banquillo albiceleste, y aseguró que se siente cómodo con el sistema de juego que aplica, similar al del Barcelona. Pero consideró un error comparar a la selección con el Barcelona. «Nosotros intentamos hacer el mejor juego posible, hacemos muchas cosas del Barcelona, pero recién estamos empezando y nos falta mucho trabajo y tiempo», alertó Messi, quien consideró que los tres años que faltan para el Mundial de Brasil 2014 son suficientes para conseguir el objetivo.
«Con Batista sabía que las cosas se iban a dar de esta manera, que Checho iba a buscar que la selección juegue bien, que intente siempre jugar bien a la pelota. Y creo que lo está consiguiendo», remarcó.
Messi se ocupó de aclarar que con Maradona está todo bien. «Nos enviamos mensajes de cuando en cuando y me felicitó por el Balón de Oro», precisó.
El jugador reveló que disfrutó de su condición de persona anónima en Nueva York. «La posibilidad de estar tranquilo sin que nadie te mire, o te reconozca, es una libertad. Fue lindo ser un chico común en las calles de Nueva York. Me gustaría ser desconocido para poder hacer otra vida. Aunque no me quejo de la vida que tengo. Futbolista es lo que quise ser», concluyó.