Invitación a un clásico en semifinales

Xurxo Fernández Fernández
xurxo fernández REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Barça y Real Madrid se medirán en la Champions si superan a sus asequibles rivales de cuartos

19 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El primero de Ucrania y el quinto de Inglaterra. Si se deja a un lado el turbulento Schalke, perdido en las profundidades de la Bundesliga, la mano de Gary Lineker no podría haber brindado mejores rivales a Barça y Real Madrid en sus duelos de cuartos de la Liga de Campeones. Una invitación para un clásico en semifinales que colocaría a un equipo español en el partido por el gran título continental de clubes.

Existía la posibilidad de un enfrentamiento hispano a primeros de abril, pero el bombo de la Champions decidió aplazarlo como mínimo y sirvió a cambio un atractivo choque entre grandes de la Premier. Chelsea y Manchester United acompañarán al Inter (vigente campeón) y al Schalke por el lado opuesto del cuadro al que transitarán el equipo de Mourinho y el de Guardiola.

El portugués regresará a Inglaterra, pero no se medirá a sus antiguos pupilos en Stamford Bridge ni habrá duelo verbal en los banquillos de Old Trafford. Al Madrid lo recibirá White Hart Lane en el encuentro de vuelta. Estadio centenario, bonito y discreto, donde ejerce un técnico que entronca con Del Bosque en afabilidad y experiencia, pero que nunca se había visto en una parecida. Harry Redknapp atesora una Intertoto, una Copa Inglesa (al frente del Portsmouth) y una fama de buen conductor de grupos que le llevó a unos spurs en pie de guerra tras el paso de Juande Ramos. Las peculiares técnicas del manchego hartaron a una plantilla que se identificó de inmediato con el nuevo míster.

Bajo la tutela de Redknapp, el Tottenham fue conformando una plantilla de fútbol alegre en la que, como anécdota, conviven el segundo futbolista más alto (Crouch) y el más bajo (Lennon) de la Premier. Más allá de su diferencia de alturas, ambos son buen ejemplo del repertorio de los de Londres, que alternan el juego directo en busca del Espárrago (el ex del Liverpool lleva 9 asistencias en Liga) con las contras a gran velocidad de sus extremos y laterales. Una suerte, la de las irrupciones sorpresa, en la que el cruce con el Madrid servirá un gran duelo entre Marcelo y Bale. Van der Vaart (diez goles en la Premier) y Modric ponen el talento en un conjunto al que le pierden sus tremendas lagunas defensivas y un portero irregular (Gomes), al que Juande fichó por su buen papel en un enfrentamiento cuando jugaba en el PSV.

Los brasileños del Shakhtar

En el otro cruce con intereses españoles en cuartos, el Shakhtar devolverá a Chygrynskyi al Camp Nou. El capricho de Guardiola retornó a Ucrania para completar la zaga de un equipo sostenido por sus estrellas brasileñas (Luiz Adriano y Eduardo). El técnico Mircea Lucescu ha conseguido por fin que las inversiones del club fructifiquen y ha trenzado un equipo que toca bien el balón, es peligroso a la contra y se defiende con mucho orden, principalmente gracias a dos notables laterales (Rat y Srna). Han llegado a cuartos por incomparecencia del rival. La Roma fue a los dos partidos, pero nadie se dio cuenta.

Duelos a priori sencillos que deberían derivar en un maratón de clásicos a finales de abril (cuatro en tres semanas).

«Si la Champions fuera una liga, el Shakhtar iría primero. Solo ha perdido con el Arsenal»

Entrenador del Barça

«Gary Lineker dijo que todas las bolas tenían la misma temperatura y yo le creo»

Entrenador del Real Madrid