Paso atrás y aviso. El Celta no mereció tanto castigo ante el Huesca, pero comprobó que el camino del ascenso está lleno de piedras de descomunales dimensiones. El Huesca se adelantó con un tanto de estrategia y planteó un partido atrevido que se le atragantó a un equipo vigués que se estrelló con los palos, con un inconmensurable Andrés, con su miopía y con las decisiones arbitrales. Demasiados inconvenientes para solventar un partido que tenía más trampa de la que simulaba el calendario.
El Celta comenzó bebiendo de su propia medicina. Arranque de partido, estrategia que estaba marcando el segundo entrenador y gol de Roberto. Hacía más de una vuelta en Balaídos que el conjunto celeste no se veía por detrás en el marcador, y el primer impacto fue duro para un equipo que apostó por todo, a excepción de López Garai, con la intención de dar un nuevo zarpazo a la Liga.
Con el marcador en contra y aunque quedaba un mundo por delante entraron las prisas y sobró la precipitación, y durante todo el primer tiempo el equipo nunca se sitió cómodo del todo. Aún así, frente a un Huesca que no llegó a encerrarse, dispuso de cuatro ocasiones claras y un lance punible no señalado como penalti a David Rodríguez que pudieron cambiar el rumbo del partido. De Lucas envió el balón dos veces a la misma madera en sendos contragolpes y David Rodríguez se topó con Andrés en otras tantas ocasiones.
Curiosamente, el derribo no señalado y el palo de De Lucas tuvieron lugar en el descuento más largo de un primer tiempo jamás recordado -el Huesca se hartó de perder tiempo-, cuatro minutos en donde pasó de todo, menos el gol del empate.
El Celta salió volcado en el segundo tiempo y el Huesca tuvo que dar un paso atrás. Bustos y Michu avisaron nada más volver al césped.
Pero los oscenses sabían que lo suyo era tener paciencia y no renunciar a su juego, y con las pérdidas viguesas estuvieron a punto de dar el zarpazo definitivo en una jugada de Víctor Pérez que desbarató Falcón. Como respuesta, Andrés llegó a un remate a bocajarro de Trashorras. Para entonces Herrera había dado otro paso al frente metiendo en el campo a Aspas.
A renglón seguido llegó un nuevo derribo de Andrés a De Lucas y de nuevo el árbitro lejos de pitar penalti enseñó amarilla a De Lucas. Parecía imposible equilibrar el partido. Herrera tampoco las debía tener todas consigo y metió a Dani Abalo dejando una defensa de tres centrales. Se lo jugaba todo con 20 minutos por delante y con el partido loco y descosido.
A medida que pasaban los minutos más se desquiciaba el cuadro celeste, que llegaba a cuentagotas. La ocasión más clara la tuvo David Rodríguez y de nuevo se topó con Andrés, que demostró en Vigo por qué es el gran candidato al trofeo Zamora.
En el minuto 90, Balaídos se quedó mudo cuando Gilvan marcó en una contra el segundo. El tanto de David Rodríguez solo forma parte de lo testimonial. Quince jornadas después, el Celta volvió a morder la lona, aunque sigue siendo líder.
Goles: 0-1, min 3: Roberto de cabeza. 0-2, min 90: Gilvan. 1-2, min 95: David Rodríguez.
Árbitro: Valdés Aller (Castilla y León). Amarilla a Roberto Lago, David, Trashorras, De Lucas y por los visitantes a Sorribas, Rigo, Gilvan, Molinero.
Incidencias: Estadio de Balaídos ante 11.222 espectadores.
Falcón; Hugo Mallo (Murillo, min 46), Vila, Catalá, Roberto Lago (Abalo, min 71); Álex López, Bustos, Michu (Aspas, min 59); Trashorras; De Lucas y David Rodríguez
Andrés; Molinero, Rigo, Ochoa (Corona, min 85), Robert; Sorribas, Helguera; Gilvan, Esparza (Vega, min 80), Víctor Pérez (Marcos, min 67) y Roberto.