Cuando uno echa la vista atrás para recordar los partidos que el Real Madrid venía a disputar a Riazor no puede más que emocionarse. Las sensaciones estaban a flor de piel y esos partidos eran para nosotros fútbol en su máxima expresión.
El Deportivo tenía un excelente equipo y la motivación crecía en cierta medida ante la visita de otro conjunto de la fortaleza del Real Madrid. Pero no solo dentro del equipo, sino que también las gradas de Riazor se ponían a tope y sentíamos que nos animaban con un extra de motivación. Y con todo eso, más los resultados, con el paso del tiempo, al Real Madrid le entraba algo cuando venía a Riazor y no podía, no se sentía capaz. Se daba una comunicación entre la grada y el equipo. Y supongo que el Real Madrid, una vez que vio que el campo se le daba mal, bajaba los brazos incluso antes de viajar. Ellos nunca se sintieron cómodos y a nosotros, la verdad, nos salía todo.
Es cierto que la racha de partidos consecutivos sin perder ante ellos en A Coruña que alcanzamos, diecisiete años invictos en Riazor con una docena de victorias en ellos, es algo que no se va a olvidar muy fácilmente, aunque se haya roto el año pasado. De hecho, la racha se terminó justo la pasada temporada, pero por una genialidad de Guti.
Con el uno a tres de la pasada Liga se cerró una etapa que pasará a la historia. En estos momentos, hay demasiada diferencia entre ambos equipos. Creo que hay dos Ligas, la que juegan el Madrid y el Barcelona, y la que juegan los demás, que cada vez pasan por más dificultades. El Real Madrid sabe que si quiere ganar la Liga tiene que volver a vencer en Riazor y eso complica un poco más la situación. No me extrañaría que el Madrid y el Barcelona vuelvan a batir el récord de puntos. Los demás equipos están a otra historia.
Sin embargo, no creo que este Real Madrid sea mejor que el equipo con el que nosotros nos enfrentábamos. Entre otras cosas, aquel ganó varias Copas de Europa, y este, no. Tenían de lo mejor. Era el Madrid de los galácticos, que siempre jugaba en Riazor y claudicaba. Vino con entrenadores como Vicente Del Bosque, y también perdió. Estaban Beckham, Zidane, Figo, Hierro... no se puede quitar ni un mérito al Deportivo que consiguió doblegarle durante tantos años consecutivos.
Si existe alguna diferencia ahora, es porque los dos grandes han mantenido su nivel, mientras que los demás equipos de Primera División han bajado el suyo, se han venido a menos.