El siete veces campeón del Tour de Francia, Lance Armstrong, anunció ayer su retirada definitiva del ciclismo profesional para dedicar más tiempo a su familia, a la lucha contra el cáncer y a la dirección de la fundación que creó antes de ganar su primera ronda gala. «En la hora de la retirada no me arrepiento de nada. Ha sido una etapa de mi vida excelente. Cuando volví pensé que iba a ganar un nuevo Tour», indicó.
Armstrong, de 39 años, corrió su última carrera en el extranjero hace un mes en el Tour Down Under. Sin embargo, el legendario corredor planeaba seguir disputando algunas pruebas en su país, además de participar en otras disciplinas como VTT y triatlón.
El tejano entró en la historia del ciclismo al ganar siete veces la ronda gala, entre 1999 y el 2005, lo que supuso un récord. Se retiró una primera vez para regresar a la competición en enero del 2009 con el equipo RadioShack, mientras continuaba con su labor en su organización dedicada a la lucha contra el cáncer.
Armstrong participó en el Tour del 2009, donde fue tercero. Al año siguiente, el estadounidense volvió a correr la ronda gala pero acabó en el puesto 23.
El ya ex corredor restó importancia a la investigación estadounidense que estudia si tiene relación con el dopaje. «He contratado a personas para que me asesoren legalmente, pero estoy tranquilo y trato de seguir mi camino. Sé lo que hago y lo que hice», concluyó.