El penúltimo estirón de Adrián

Pedro José Barreiros Pereira
Pedro Barreiros A CORUÑA/LA VOZ.

DEPORTES

«La gente que tiene talento, al final lo demuestra», destaca Lotina sobre el delantero asturiano

04 ene 2011 . Actualizado a las 16:21 h.

El Dépor pasó página a un 2010 para olvidar gracias a la mejor versión de Adrián. Dos goles y un partido sin tacha destacan la progresión de un delantero que llegó con 18 años, en edad juvenil. El Ronaldo blanco, como fue bautizado, busca ahora su propio camino. El cuerpo técnico y sus propios compañeros dibujan un jugador señalado por el dedo de los dioses del fútbol en el plano individual y que no ha parado de progresar. Su futuro, aseguran, pinta espléndido y ni la incertidumbre de un contrato que finaliza el próximo 30 de junio parece ensombrecerlo. Estas son las claves del crecimiento del deportivista que con 22 años silenció San Mamés.

CUALIDADES INNATAS

Gran velocidad, calidad y excelente golpeo

Su calidad individual despierta admiración entre sus propios compañeros. Cuenta uno: «Alguna vez después de los entrenamientos te dice: ''Mira, como Cristiano Ronaldo''. Y le da al balón como él, con el mismo efecto y marca por la escuadra. ¡Ni siquiera Valerón le pega así al balón!». Son conocidos los piques entre Adrián y el mago de Arguineguín tras el trabajo para encestar los calcetines en el cesto de la ropa. ¿Cuándo plasmará esas cualidades en la competición y con regularidad? Responde Lotina: «La gente que tiene talento al final lo demuestra».

CONDICIÓN FÍSICA

Adiós a su fama de jugador de cristal

Los problemas físicos que acompañaron a Adrián en sus primeras temporadas quedaron desterrados con un plan físico que cumple a rajatabla. Al final de todos los entrenamientos, ya en el vestuario, le esperan veinte minutos extra de estiramientos que, desde luego, han dado resultado. «Igual que con otros futbolistas, el caso de Lassad, nos costó más tiempo dar con la tecla, con Adrián acertamos casi desde el principio, porque se trata de un jugador muy explosivo y sus músculos sufren un desgaste muy fuerte a consecuencia de esos cambios de ritmo tan brutales», asegura Domínguez.

DIFERENCIA

No es un jugador de área ni un goleador

No solo su fútbol, también su relación con la grada ha pasado por altibajos. Así opina Ribera: «Le pasa lo que a otros jugadores diferentes o con la calidad que tiene Adrián, que tienen unas grandísimas condiciones, pero que a la gente no les gustan porque transmiten menos agresividad o ímpetu, y, en cambio, otros con menos calidad sí que parecen mejores o reciben más aplausos, simplemente porque son capaces de transmitir más». Lotina insiste en que a Adrián le perjudica esa falsa imagen que se creó en torno a él de delantero centro. «No es el típico goleador, no es jugador de área, es de caer a la banda y salir con velocidad y el talento. No es el pichichi típico, pero marca un buen número de goles porque tiene un muy buen uno contra uno y mucha velocidad y buen golpeo de balón», dice.

EXPERIENCIA

Desde los 18 años en Primera División

El cuerpo técnico subraya que su explosión frente al Athletic no fue fruto de la casualidad. «Lo veíamos venir en los entrenamientos. Estaba muy fresco, muy rápido, solo le hacía falta un partido así», indica el entrenador del Dépor. «Él lleva desde los 18 años en Primera División y está en edad de que a partir de las grandes condiciones que tiene, debe seguir mejorando y lo está haciendo -apunta Ribera-. Estamos convencidos de que con las condiciones que tiene va a llegar a ser un jugador importante».

PROGRESO

Más participativo en el juego colectivo

Acusado de pasota y hasta apático en ocasiones en su juego, Adrián plasma en el fútbol su forma de ser. «Cada uno tiene su carácter», añade el segundo de Lotina, quien enmarca en el contexto del fútbol del Dépor la supuesta dejadez del delantero. «Adrián trabaja muchísimo en los partidos y muchas veces no es él, sino que por esas condiciones de juego y que juega en una posición adelantada puede parecer que ha desaparecido, porque recibe pocos balones, pero no es que sea un aspecto suyo exclusivamente, sino del propio juego del equipo», afirma antes de señalar: «Adrián tiene su manera de jugar. Lo tiene claro, sabe las condiciones que tiene y lo que tiene que mejorar y él cada partido y cada entrenamiento intenta trabajar lo máximo».

A MEJORAR

Movimientos sin balón y decisiones en situaciones de juego

Los técnicos consideran que el deportivista aún está en crecimiento en el plano colectivo, «cuando no tiene el balón», explican, o en situaciones del juego «en que él tiene que decidir», agregan. ¿Cómo hacerlo? No hay recetas mágicas. «Con el entrenamiento, las charlas, los vídeos, la preparación de partidos, las correcciones, con todo», apunta Ribera.

FUTURO

Un delantero asentado en la élite con un futuro espléndido

El propio Adrián no ofrece síntomas de alarma, ni atisbo de intranquilidad, por el final de su contrato el próximo 30 de junio, pero Ribera sí que está preocupado: «Nos gustaría seguir contando con él aquí, porque es un grandísimo jugador y en el futuro va a ser más grande aún y para el Dépor sería muy bueno que renovase».