Lassad hizo ayer autocrítica en la sala de prensa. Dijo comprender los silbidos que ha recibido del público tanto la pasada temporada como en la actual. «Si fuera aficionado pensaría lo mismo que ellos, porque pagas por ver jugadores de fútbol de Primera en tu club de tu corazón y la temporada pasada cuando volví de las vacaciones estaba lesionado y la gente esperaba mucho de mí, pero no tenía el ritmo de antes y es normal que la gente me pitara. Lo tomo con tristeza, pero así es el fútbol», declaró.
El lunes marcó un tanto, pero no se crece: «Todavía no he hecho nada. Marcar un gol en no sé cuantos partidos que llevamos no es nada para un delantero». Se esforzará por mejorar esos números, aunque será lo que Alá quiera: «El destino está escrito», sentenció.