La Federación Española de Fútbol (FEF) reduce a una sola sesión, que se celebrará hoy, los sorteos pendientes de Copa, actos tradicionales en el fútbol español que despertaron siempre gran expectación, sobre todo entre los seguidores de los equipos clasificados. El sorteo era motivo de crónicas muy amenas en las que los periodistas ofrecían a los lectores impresiones de los representantes de los clubes, antes y después de conocer los emparejamientos, reflejando la confianza o el temor que unos y otros sentían al conocer el equipo con el que tenían que enfrentarse.
Antes de la televisión, el sorteo era radiado por alguna cadena aunque, en la práctica, la mayoría de los aficionados conocían el rival de sus equipos por los periódicos de la mañana. Recuerdo que, en la noche del sorteo, eran numerosas las llamadas telefónicas a la centralita de La Voz, preguntando por el rival que le había correspondido al Deportivo, Celta o Racing ferrolano, equipo este que también tuvo gran presencia en el torneo del k.o., pues de hecho llegó a ser subcampeón.
Pulsada lo opinión general, parece que el sorteo de Copa, realizado antes de forma individual para los octavos, cuartos y semifinales, ofrecía un mayor interés extra para los aficionados. Sin embargo, esta federación que preside Ángel María Villar refunde en una sola sesión los tres sorteos de Copa que tenía por delante. ¿Por qué privarnos voluntariamente de aquella fuerte emoción e incertidumbre tan arraigada en la afición al fútbol?