Sebastian Vettel fue el alma de la fiesta en la noche triunfal de Abu Dabi. Para dormir, al nuevo campeón del mundo de fórmula 1 no le quedó ni un segundo. Porque celebró su victoria en el hotel Yas y por la mañana viajó a Austria para seguir festejando el triunfo en la sede de la marca Red Bull, en Salzburgo. Webber participó en la recepción oficial de su equipo, pero no asistió a la fiesta nocturna. Prefirió recluirse solo con su dolor después de dejar pasar su gran oportunidad de ser campeón. «Estoy tan lleno de alegría y felicidad que podría abrazar el mundo entero», escribió ayer Vettel en su web. «Todavía será campeón un par de veces más», aseguró el visiblemente emocionado dueño del equipo, Dietrich Mateschitz. «Se puede discutir sobre récords», dijo el ya campeón del mundo más joven de la historia. «Pero en realidad están ahí para romperlos». Su agenda está muy apretada. Hoy el campeón viajará a la localidad inglesa de Milton Keynes. Allí tendrá una nueva dosis de fiesta en el cuartel general de Red Bull. Y mañana regresará al lugar de su gran triunfo, el desierto de Abu Dabi, donde piensa desfogarse a lo loco dando vueltas en un quad. Volverá al trabajo el viernes. En el circuito de Yas Marina probará durante dos días los neumáticos del nuevo socio de Red Bull, Pirelli. Será el comienzo del proyecto de defensa del título. En Alemania probablemente no verán a Vettel hasta dentro de dos semanas, cuando competirá al lado de su compatriota Michael Schumacher en la Race of Champions, carrera que se celebrará en Dusseldorf. En Heppenheim, la localidad de 25.000 habitantes de la que procede el campeón, preparan grandes festejos. Vettel, de 23 años, reside desde hace tiempo en Suiza, pero las raíces del piloto están en esta población de Hesse. «En todo caso, prepararemos algo grande cuando venga», anunció el alcalde, Gerhard Herbert. «Todos los habitantes de Hoppenheim estamos muy orgullosos y nos alegramos por Vettel por este extraordinario éxito», resumió el regidor germano. En las confiterías de Hoppenheim ya se están vendiendo tortas con crema decoradas con una foto del piloto en papel comestible.