El técnico solo cobrará del club granate si logra un éxito importante como un «play off» o un ascenso
22 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Fernando Castro Santos ha vuelto al Pontevedra. El que fue jugador y técnico del club granate regresa al fútbol gallego para tratar de reconducir al equipo ante la crítica situación en la que se encuentra tanto en el aspecto económico como en el deportivo. -Su regreso al banquillo de Pasarón será de forma totalmente altruista. No percibirá ningún dinero. -Bueno, si el Pontevedra no lo tiene, para darme un poco, yo digo que no. Lo poco que tengan prefiero que lo utilicen en otra cosa y tapen otro agujero. En este aspecto, no he puesto ningún condicionante. Voy a trabajar de forma gratuita para el Pontevedra. -¿En qué condiciones regresa 22 años después para dirigir al que considera el equipo de su vida? -La decisión que he tomado es que el Pontevedra, en estos momentos, está pasando una dificultad deportiva importante, me han pedido que le echara una mano y realmente no podía negarme a ello. Ahora mismo, es cuando necesita de la gente granate y para mí era muy difícil decir que no. Sé que no es la mejor situación para regresar a Pasarón después de tantos años fuera de él. Pero es la que nos toca vivir y voy con todo lo que sé y todo lo que tengo a intentar ayudar a salir de esta situación, que es un trance difícil. -O sea, ¿va a trabajar sin cobrar un sueldo? -Sí. Lo que hemos pactado es que si hay un éxito importante como es un play off o un ascenso que pudiera dar un premio que le darían a otro entrenador si estuviera. Pero si no se llega allá, no recibiré dinero, por lo que solo si hubiese algún dinero extra, me lo darían, pero nada más. Sería un premio por el trabajo. Sino, no habría prestación alguna económica. -Es decir, podría pasarse la temporada sin recibir ni un euro? -Podía pasar. -En la tarde de ayer dirigió el primer entrenamiento en el estadio de Pasarón. ¿Cómo ha visto al equipo? -Lo he visto preocupado, porque la situación así lo demanda, ya que está formado por gente muy responsable. Pero los jugadores también están ilusionados por esta nueva etapa y por salir de esta situación. Ellos también buscan a alguien que les guíe, que les pueda ayudar a salir de esta situación, ya que son los primeros interesados en ganar partidos y en ir en la posición que le corresponde al equipo por categoría. -¿Pensó en algún momento que no volvería a entrenar al Pontevedra después de 22 años sin hacerlo? -Yo sabía que algún día iba a volver. No sabía cuándo ni tampoco en la posición que podía llegar, pero estaba seguro de que iba a volver al Pontevedra. Con Nino de presidente o con otra persona. Normalmente, cuando vives en esta ciudad, siempre suceden acontecimientos que te permiten estar ahí cerca. -¿Y el domingo va a debutar contra el filial del Getafe? -El de hoy (por ayer) fue el primer entrenamiento para ir viendo cosas, pero sobre todo para dejar expresarse a los futbolistas en el campo, así como para ver a algunos chicos jóvenes que no conocía. A partir de ahí iremos haciendo las cosas como nos gustan a nosotros. No con grandes cambios, para que la adaptación se vaya notando poco a poco, pero tenemos que ir pensando también en el partido del domingo. Disponemos de poco tiempo, pero alguna información tendremos que ir recopilando porque creo que es necesario que cambien algunas cosas. -Después de tantos años alejado de Pontevedra, imagino que encontrará unas sensaciones raras. ¿No? -Creo que sí. A pesar de los muchos años al frente de los numerosos equipos que he dirigido en mi carrera, esto va a ser distinto. -Y qué espera del filial del Getafe. -Lo he visto en directo. Todos los que lo han visto coinciden en que no parece un filial. Es un equipo que juega con mucha veteranía, incluso tiene futbolistas que superan a la edad normal de los equipos filiales y que juegan muy bien al fútbol. Están muy bien plantados en el campo, me parece que ahí hay un buen trabajo del entrenador. Dispone de algunos jugadores interesantes que están sonando en la categoría. Por lo tanto, va a ser un partido difícil, aunque ahora mismo lo que me preocupa es que mi equipo dé lo mejor de sí mismo, que se acerque a aquello que pueda hacer y que transmita unas sensaciones diferentes.