En los últimos hoyos, Miguel Ángel Jiménez, experto e inteligente, parecía el padre de Hanson. Iba a lo suyo protegiéndole, incluso dándole consejos hasta de técnica. Estuvo muy bien. Demostró una vez más que es un jugador de equipo muy sólido. Transmite tranquilidad al compañero y debemos estar orgullosos de que ostente en Gales la representación del golf español. Los Molinari, pese a haber perdido ayer, estaban jugando francamente bien su primera Ryder, y Francesco se merecía ese putt. Y es que todo el equipo europeo estuvo excepcional, con un Fisher fantástico confirmando su talento en el match play , un formato en el que ya ganó el Mundial en Fincha Cortesín, con un Luke Donald magnífico, con un Westwood cada día aún mejor...
Curiosamente, si dejamos al margen a Tiger Woods, al que guió durante dos días Stricker, los jugadores con más majors de los dos equipos, Harrington y Mickelson, son en cierto modo las dos decepciones de momento. La ventaja de Europa no es definitiva, pero será difícil que se le escape el triunfo dado el gran equipo que tiene, incluso esta vez algo superior al norteamericano para los individuales.