Un arranque con cinco victorias en seis jornadas es sinónimo de subir en dos de cada tres casos

J. V. VIGO/LA VOZ.

VIGO

04 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El los últimos ocho años no se ha dado más de un caso en Segunda División de un equipo que llegase a quince puntos después de seis jornadas. Fue el Málaga de la campaña 2007/08, que llevaba pleno de victorias y 18 puntos.

Por eso resulta tan extraordinario que esta temporada haya tres equipos que han alcanzado dicha cifra. Nunca había ocurrido en la historia de la categoría. Pero el dato que puede invitar al optimismo de la parroquia celeste es que un arranque de liga tan bueno como el que está realizando el Celta, suele tener un desenlace que acaba en ascenso. Concretamente en dos de cada tres casos, los equipos que suman quince puntos en las seis jornadas iniciales, acaban logrando plaza en Primera División. En los últimos 30 años han sido doce los equipos que han ofrecido al menos las cifras que presenta el Celta esta temporada. De ellos, ocho acabaron ascendiendo, aunque es cierto que en dos casos fue con la tercera posición, que este año no supone el ascenso directo. Pero queda ese uno de cada tres que no lo consiguen. Cuatro equipos se fueron hundiendo después de un comienzo tan prometedor. La última ocasión se dio hace nueve años, cuando el Burgos era líder destacado con quince puntos y acabó la liga tratando de eludir el descenso en el puesto decimosexto. También le ocurrió algo parecido al Extremadura en la temporada 1999/2000, al acabar octavo tras sumar en este caso nada menos que 16 puntos en seis jornadas. Otro ejemplo es el Barcelona B en la campaña 1995/96, con la decimocuarta posición final tras cinco triunfos y un empate en los seis partidos iniciales. Finalmente está el caso del Recreativo de Huelva en 1988, también con triste final. Son los espejos en los que el Celta no debe mirarse, aunque es cierto que esta temporada siempre queda el consuelo de que la sexta posición garantiza al menos jugar los play off de ascenso. Es pronto para sacar a pasear la euforia, pues el camino es todavía muy largo, aunque como decía David Rodríguez tras la victoria en Huesca, todo lo que se acumule ahora no habrá que sumarlo al final.