Con un discurso marcado por un extraño optimismo amargo analizó Miguel Ángel Lotina la situación en la que queda el Deportivo después de la derrota sufrida ayer contra el Almería. El entrenador blanquiazul aseguró que el golpe recibido en Riazor había sido muy duro y auguró una temporada larga y complicada, pero al mismo tiempo dijo seguir confiando en su plantilla y en una recuperación a medio plazo. «Si no perdemos los papeles», matizó.
«Ya lo sabemos, que será difícil. Va a ser difícil todo el año. Sabía que íbamos a sufrir. También pensé en los dos últimos años que íbamos a sufrir, aunque no lo hicimos. Es momento para profesionales, nos falta un poco de confianza, que se consigue a base de trabajo. El golpe de hoy es muy duro, muy duro, pero tenemos muchísimo tiempo por delante y tengo plena confianza en la plantilla», resumió el preparador vasco.
«Veo al vestuario capacitado para dar un salto hacia arriba. Si no perdemos los papeles vendrán los resultados. No será cuestión de quince días o un mes, pero estamos a un solo partido de muchos equipos. Hay que tomar la situación con la seriedad que se merece, pero sabiendo que hay tiempo», reiteró.
Aunque dijo creer en la plantilla, añadió que «lo que venga en diciembre, ya veremos» y que el equipo está «echando de menos a Riki». «Por lo demás, el equipo sé lo que tiene, sé lo que hay», apuntó. «Claro que estoy contento con la plantilla, pero sé qué plantilla tenemos. Pero no vamos a pensar que sin gastar un duro, vamos a tener plantilla para entrar en Champions. Y los demás, son tontos. Y nosotros los listos. Y yo sé las posibilidades que tiene el club», argumentó con respecto a la composición del vestuario.
El entrenador del Deportivo dijo además que Lopo le había pedido el cambio por problemas físicos (sufre una sobrecarga en los isquiotibiales), que Desmarets fue sustituido con motivo de un cambio de táctica, y que Valerón había estado «bien».
Por su parte, el entrenador del Almería, Juan Manuel Lillo habló de la fortuna que le sonrió a su equipo en las ocasiones de gol y retó a la directiva andaluza a mantener la amenaza de despido que pendía sobre él.