«Para mí todo esto es como un sueño», dice el francés


Si uno entra en la documentada página www.allezredstar.com verá a Desmarets jugando al fútbol en una sucesión de estadios vacíos. Era entonces un futbolista de la Tercera División francesa, pero no de un club cualquiera: militaba en el Red Star.

El Red Star fue fundado en 1897 en la ciudad de Saint-Ouen (región de París) por el francés Jules Rimet, el promotor de la Copa del Mundo. Cinco veces se proclamó campeón de la Copa de Francia: 1921, 1922, 1923, 1928 y 1942 (en esta última ocasión con Helenio Herrera en el campo). Desmarets cayó en este club cuando ya llevaba muchos años de capa caída, en la 2003-04. Fue uno de los equipos aficionados franceses en los que jugó. Viene de la mina, así que es lógico que esté encantado. Ya fue un gran salto pasar de jugar «ante 200 espectadores en Francia» (recuerda) a los estadios portugueses. Ahora juega «en la mejor Liga del mundo», y sigue sin creérselo. «Para mí esto es como un sueño», admite. «Cuando juegue siempre lo voy a dar todo, porque mi historia es diferente a la del resto de mis compañeros. Tengo que darlo todo siempre», afirmó ayer en rueda de prensa. Modesto, rechazó el calificativo de estrella del partido: «Los compañeros me felicitaron, pero no hice las cosas solo», declaró este hijo de madre francesa y padre haitiano.

Desmarets está encantado en la ciudad, donde reside con su mujer y con sus hijos Marlon (8 años) y Darren (10 meses). Lo de Marlon es por su actor favorito, Marlon Brando, y de hecho tiene ese nombre tatuado en grandes letras en su espalda. Además del cine, le gusta la música (hip-hop y rap). Y, sobre todo, el fútbol. En la web de Red Star aún figura su ficha, donde vienen sus equipos (Real Madrid, Manchester United, Milan y PSG) y jugadores favoritos (los brasileños Pelé y Ronaldo).

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«Para mí todo esto es como un sueño», dice el francés