Un duro rival para el futuro

José Ángel Vidal

DEPORTES

El Tour ha estado emocionante en el último momento. Cuando llegaron las referencias iniciales de Contador y Schleck en la crono, simplemente parecía que el madrileño iba regulando, que llevaban los tiempos muy controlados. Pero después el líder no acababa de despegar y comprobamos que no iba del todo fino. Quizá también estaba atenazado por los nervios y por la presión, ya que incluso acabó llorando en la meta. El luxemburgués tampoco tuvo su mejor día. El viento pegaba fuerte, lo notábamos por las banderas, eso pudo afectarles. Pero Menchov corrió en las mismas condiciones que ellos e hizo muy buena crono.

El margen que separó a los dos favoritos en la etapa de ayer es muy ajustado, porque en una contrarreloj puedes perder veinte o treinta segundos si pinchas o te sucede cualquier imprevisto. Una de las conclusiones es que Contador no ha estado como en otras temporadas, en las que se le veía mucho más suelto. La otra es que el jefe de filas del Astana va a tener un rival difícil para los próximos años, un hueso duro de roer.

Samuel Sánchez ha perdido el podio. Estaba difícil. Creo que le ha pasado factura de la caída durante la etapa del Tourmalet. Esos golpes suelen dar más problemas dos días después que en la propia jornada.

Y, en cuanto al famoso juego limpio, yo soy de los antiguos. No podemos parar a la mínima. Esto es el Tour. Ciclismo profesional. Si Contador no hubiera atacado cuando Schleck tuvo su avería, quizá hubiera perdido el Tour.