Venció a Mahut por 70 juegos a 68 en el quinto set de un duelo que ya forma parte de la historia: duró más de once horas.
24 jun 2010 . Actualizado a las 22:37 h.70-68. No es el resultado de un partido de baloncesto. Sino el del quinto set del partido interminable, del duelo tenístico más largo de la historia. El que enfrentó durante tres jornadas y once horas al estadounidense Isner y al francés Mahut sobre la hierba del All England Club, en Wimbledon.
El partido terminó poco antes de las seis de la tarde. Y lo venció el estadounidense. El insólito marcador registraba un 6-4, 3-6, 6-7 (7- 9), 7-6 (7-3) y 70-68. El duelo ya forma parte del libro de récords del deporte.
La última manga duró 491 minutos. Fue la que motivó que el duelo ya forme parte de la historia y haya supuesto la ruptura de numerosas marcas, como la de saques directos. Lograron 215 «aces».
Hasta ayer, el partido más largo era el que jugaron los estadounidenses Greg Holmes y Todd Witsken en un segunda ronda de Wimbledon en 1989, que también tuvo que disputarse en tres jornadas distintas y duró cinco horas y veintiocho minutos.
Isner y Mahut superaron además, con creces, los 112 juegos disputados entre los estadounidenses Chalie Pasarell y Ricardo Alonso Gonzales -«Pancho»-, en un partido de primera ronda, como éste, en 1969, también en Wimbledon. Éstos sumaron un total de 138 sólo en el quinto set.
Era el segundo enfrentamieno entre ambos tenistas. La otra ocasión tuvo lugar en un partido de segunda ronda del torneo de Queen's, también sobre hierba, en 2008, cuando ganó Nicolas Mahut por 7-5 y 6-4.
Estos dos jugadores tenían anotados dos sets cada uno cuando el martes por la noche, día en que comenzó el duelo, el All England Club decidió suspender el partido por falta de luz y justo antes del comienzo del quinto set.
Al reanudarse el miércoles ese enfrentamiento, nadie esperaba poder presenciar un hito histórico.
El asombro y la expectación creció conforme se acercaba al récord de juegos disputados en un quinto set de un enfrentamiento en el SW19, cuando el italiano Pietrangeli y el yugoslavo Pilic ofrecieron un total de 46 (24-22) en un segunda ronda, también de Wimbledon, en 1962, pero lo que vendría después sería mucho más que todo eso.