El club marca la valía del equipo

DEPORTES

Disputada la final de la Copa, el fútbol español entra en un período de inactividad veraniega. Los jugadores de los equipos marchan a sus lugares de origen, mientras en las oficinas de los clubes comienza esa actividad habitual desde que termina una temporada hasta la siguiente, ultimando los preparativos: pagos de fichas, liquidaciones a los jugadores que terminan y no seguirán perteneciendo al club porque se estima que no tienen puesto en el equipo (aquí queda clara la diferencia que existe entre club y equipo) y ese profesional buscará acomodo en otro conjunto futbolístico.

Es lo que sucede en el apartado burocrático de la entidad futbolística, en donde suele abrirse un debate entre los dirigentes para acordar el presupuesto económico de la nueva temporada. Todo esto es una parte del trabajo en un club de fútbol.

Hay otra parcela, la más importante de cara al futuro, como es la de trabajar durante el verano en los fichajes necesarios para completar la nueva plantilla. Caras nuevas en el equipo, así como antes nos referimos a los que se van, bien por finalizar el contrato o porque fueron traspasados. El acierto en esta tarea repercutirá, sin duda, en el futuro de la nueva temporada.

Es el momento de analizar cuáles fueron las carencias del equipo durante la temporada anterior y cómo se pueden cubrir esos puestos que se observan más débiles en la plantilla.