La eterna cuenta pendiente del Barcelona

El conjunto catalán, claro favorito para conquistar frente al Olympiakos su segunda Euroliga


redacción/la voz.

Barcelona. Final de la Euroliga. París. Una combinación maldita para el el club que con más ahínco ha perseguido la conquista del cetro europeo en las tres últimas décadas. Once veces entre los cuatro mejores, siete finales y un solo título. La pesadilla de Maljkovic y, sobre todo, de Aíto García Reneses; el anhelo imposible de Epi, Sibilio, Solozábal y compañía.

Hoy, frente al Olympiakos (21.00 horas, Teledeporte) otra oportunidad. De nuevo en París, en el espectacular Omnisports Bercy, la gigantesca instalación en la que el Pop Split de Kukoc arruinó en 1991 el sueño culé, sobre la misma pista en la que el pívot del Panathinaikos Vrankovic taponó de forma ilegal el lanzamiento con el que Montero hubiera dado al Barça en 1996 su primera Euroliga.

De la mano de Bodiroga, el conjunto catalán saldó sus cuentas con la competición en el 2003, en el San Jordi de Barcelona. Un consuelo para tanta frustración, un pequeño alivio para una entidad que de la mano de Creus y con Xavi Pascual como técnico ha levantado el proyecto más sólido del baloncesto europeo. Y además, Ricky Rubio, un jugador que a sus 19 años es capaz de manejar a su antojo el tramo decisivo de una semifinal europea frente al potente CSKA de Moscú, el mayor talento, momentáneamente, fuera de las garras de la NBA.

El Barcelona es el claro candidato al triunfo, tanto por su trayectoria (dos derrotas en 25 partidos, la primera de forma polémica frente al Partizán en Belgrado y la segunda, en el play off contra el Madrid) como por su amplio arsenal. Además de Ricky Rubio, Lakovic, Navarro, Pete Mickeal, Grimau, Basile, Morris, Lorbek, Ndong... y Fran Vázquez. El pívot de Chantada podría convertirse en el segundo gallego que se alza con el título europeo. El primero fue Fernando Romay (1978 y 1980), pero el peso del pívot coruñés en el juego del Madrid no tenía la importancia que tiene para el Barcelona la participación de un Fran Vázquez que será también una pieza básica en la selección que defienda el título mundial en Turquía.

Eso sí, el Barcelona se encontrará con un rival con recursos, un millonario en la Grecia en crisis. Olympiakos dispone de un gran director de juego (Papaloukas), de un tirador como Teodosic, del máximo anotador de la Euroliga (Kleiza), de jugadores versátiles y temibles en el uno contra uno (Childress) y de una extensa batería de jugadores interiores (Schorsanitis o Bouroussis). Todos bajo las órdenes de Giannakis, un técnico con más carácter que cintura.

Los rivales de esta noche se han visto las caras en otras 12 ocasiones, con ocho victorias para el Barça. Sin embargo, la única vez que se han enfrentado en una final (Roma, 1997) ganó el Olympiakos liderado por Rivers.

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