Hoy no comentaré alguno de los temas que cada día sugiere el mundo del fútbol. Me limitaré, muy sorprendido, a informar sobre el dinero que genera el fútbol de la Champions y el reparto a los clubes regulado por la UEFA. En las dos liguillas, que clasifica a los dos primeros de cada una que pasan a octavos, las victorias se pagan nada menos que a 800.000 euros, a los que sumarán tres millones aquellos que pasen a octavos de final. Después, 3.300.000 euros por llegar a cuartos. Los semifinalistas, como el Inter, Barcelona, Bayern y Lyon, 4 millones de euros cada uno. Para el campeón, hay un cheque de 9 millones, y para el subcampeón, la suculenta consolación de 5.200.000 euros.
Como se ve, son cifras muy altas (sobre todo si pensamos en pesetas), dinero que termina en poder de los grandes porque son los que consiguen llegar más lejos.
Algunos creemos que ese reparto podría recortarse con el fin de hacer llegar algo a otros equipos. Pero a esto se oponen los poderosos, y a la UEFA no le interesa someterlos a un plebiscito inútil para que cedan parte del pastel. Como ejemplo, el reparto del dinero de las televisiones, asunto que se estuvo discutiendo en estos dos últimos días.