La remontada que le falta a Woods

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Salió vestido para la guerra, pantalón negro y polo rojo, como acostumbra los domingos. Pero en la colección de 14 grandes títulos de Tiger Woods todavía falta una remontada de verdad. Nunca se alzó todavía con un major sin afrontar como líder los 18 últimos hoyos. Inspirado en las dos primeras jornadas y arropado por un público que no le recriminó sus problemas matrimoniales, ese era el reto, ganar llegando desde atrás. Pero el fenómeno de Cypress mostró en los cinco primeros hoyos una cara titubeante. Anoche, al cierre de esta edición, empataba en el octavo puesto con Hunter Mahan y Nick Watney, a seis golpes de los líderes, el estadounidense Phil Mickelson y el inglés Lee Westwood.

Woods partía ayer con el reto de remontar cinco golpes de desventaja respecto a Westwood, que arrancó líder la última jornada. Y en cinco hoyos sumó tres golpes sobre el par. Irreconocible. Tiró el palo ya en su salidad del tee del 1, que le llevó a la calle del 9, un anticipo de lo que vendría después. Errático tanto en las salidas, como en el juego corto y con el putt , se complicó todavía más su última vuelta. Ajeno a los problemas del Tigre, su compañero de partida, K. J. Choi, y el sénior Fred Couples se situaban a dos golpes de los líderes.

También por delante de Woods figuraban anoche Poulter, a cuatro impactos de los líderes, y Anthony Kim y Ricky Barnes, a cinco.

Ya el sábado, el número uno mundial se había quedado insatisfecho con su juego en el green. «Tres putts en tres hoyos no es algo normal. Ha sido lo peor de mi juego y lo que tendré que trabajar con Hank [Haney, su entrenador]», había comentado la víspera. Woods llegó incluso a enredarse en un bunker , al quedarse en la arena con un golpe en falso. Con todo, mantenía sus opciones para vestir su quinta chaqueta verde si ponía la máquina en marcha con celeridad.

Las dudas de Woods brindaban a Westwood la posibilidad de convertirse anoche en el primer británico en ganar el Masters desde el título de Nick Faldo en 1996. Mientras que Mickelson, un jugador en un idilio permanente con Augusta, donde terminó en once ocasiones entre los diez primeros, ansiaba su tercera chaqueta verde.

Entre los españoles, Miguel Ángel Jiménez completó una de las mejores tarjetas del día. Con seis golpes bajo par ayer, totalizaba -3. Su duodécima posición le garantizaba anoche, de forma provisional, una plaza en el próximo Masters. En cambio, Sergio García estropeó algo más su actuación. Con seis golpes sobre el par ayer, totalizaba +10 y era penúltimo entre los jugadores que superaron el corte el viernes.

El récord de ayer para el jovencísimo Matteo Manassero fue la medalla de plata que premia al mejor amateur del Masters. Se convirtió en el más joven en conseguirla, y el primer europeo desde la de Sergio García en 1999. Al cierre de esta edición, como único no profesional que superó el corte , el italiano totalizó cuatro golpes sobre el par y era trigésimo séptimo.