El gran derbi de Xabi Alonso

DEPORTES

29 mar 2010 . Actualizado a las 03:05 h.

Se le esperaba hace unos meses (ocho, más o menos), pero Xabi Alonso se hizo querer antes de aparecerse ayer en el Bernabéu para ponerle el termómetro al derbi. Durante la primera media hora, Tiago logró que el centro del campo colchonero se impusiera al merengue. El Real Madrid cedió terreno y el Atlético lo aprovechó, bien arrimado a la banda de Reyes. El nuevo ídolo del Manzanares confirmó que vive tardes de gloria y puso la puntilla a una gran asistencia del Kun con un chut ajustado al palo izquierdo de Casillas.

Mientras Gago invitaba a pensar que su buen partido ante el Getafe fue solo producto de la casualidad y Granero acumulaba silbidos de la grada, Alonso ofrecía señales de que se venía otro partido gris. Poco faltó para que el Atlético confirmara su dominio y doblara la ventaja. Casillas arregló a última hora su mala salida, impidiendo que Agüero controlara la bola. Tras esta ocasión, aún hubo otro par con las que meter el miedo al Bernabéu, pero la visita no resolvió y el anfitrión empezó a desperezarse.

Varios errores en cadena

Hubo paso atrás colchonero y comenzó el vendaval merengue. Falló primero Marcelo y poco después Higuaín, que supo regatear a De Gea pero se encontró con la pierna de Tiago cuando la grada cantaba el gol. El portugués se incrustó entre la defensa y se dedicó a achicar junto al resto de la zaga, entregando definitivamente el control del juego al mediocampo local. El Atlético lo fió a la contra y Perea, recién llegado al césped, protagonizó la más clara, sirviendo un buen balón para que Forlán lo mandara a las nubes.

El error del uruguayo lo compensó en la siguiente jugada Cristiano con uno aún mayor: envió fuera por poco un perfecto servicio de Xabi Alonso. Del empate frustrado se pasó al descanso.

No hubo gol pero sí un claro síntoma de que los de Pellegrini mandaban y su cerebro comenzaba a funcionar. Señales confirmadas en la reanudación con un saque de esquina que peinó Albiol para que Alonso remachara el empate como aperitivo al golazo de la noche. Una diana con reminiscencias de los buenos tiempos de Anfield, cuando la conexión hispana hacía vibrar a The Kop . El 20 levantó la cabeza y vio cómo Arbeloa se lanzaba por su banda. El pase recorrió el campo de punta a punta para acabar en el pecho del lateral salmantino, que la bajó con clase para recortar a Domínguez y fusilar a De Gea.

Tras el 2-1 solo faltaba ya el recurrente error defensivo del Atleti. Esta vez, un despeje de Tiago que rebotó en Assunção y dejó a Higuaín solo ante la portería rival. El Pipita hacía así el tercero de los suyos en menos de quince minutos. El Real Madrid amenazaba con la goleada, pero aún faltaba una nueva irrupción de Xabi Alonso. El mediocentro metió la mano en un balón aéreo y permitió a Forlán dar esperanzas a los suyos desde el punto de penalti.

Pero para desgracia del fútbol, el gran protagonista del choque ya solo apareció con una dura entrada por la que ganarse (como Ramos) la quinta tarjeta del ciclo y llegar así limpio al gran clásico ante el Barça. Quizá vuelvan a recibirse entonces noticias de Xabi en el Bernabéu.