La cascada de lesiones no tiene fin

DEPORTES

21 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Dépor vuelve a romperse y se convierte de nuevo en un equipo cosido con alfileres. Más allá de la derrota de ayer, como si el vestuario regresase a aquel fatal mes de enero en que los jugadores caían acribillados por el francotirador de las lesiones, el equipo coruñés podría sufrir hasta siete bajas para su partido de pasado mañana. Ni Juca ni Guardado jugarán en Gijón y se unen así a las ausencias ya conocidas de Filipe y Angulo. Junto a Lassad, que pidió el cambio en el descanso, así como Riki y Sergio, quienes en la recta final de sus respectivas recuperaciones no entraron en la lista de ayer, integrarían una enfermería de nuevo repleta. Eso sí, volverán Laure y Antonio Tomás, una vez cumplido su partido de suspensión.

El club accedió finalmente a la petición de Juca de marcharse a Brasil para dejar atrás sus problemas en el sóleo de su pierna derecha, aunque no informó de cuándo regresará. El jugador había pedido viajar a su país el jueves, poco después de recaer de su lesión, pero ayer pasó en A Coruña una última resonancia médica que puso de manifiesto una nueva microrrotura muscular.

El deportivista, quien repite que en su carrera apenas ha padecido lesiones, sufre esta temporada un rosario de varapalos físicos. Su pesadilla comenzó el 27 de septiembre en los primeros minutos del Dépor-Villarreal. No reapareció hasta el 5 de diciembre, cuando un golpe en el astrágalo volvió a llevarlo a la enfermería y no volvió hasta el 13 de enero. Actualmente lleva sin jugar desde el 27 de febrero, cuando se le detectó una microrrotura en el sóleo, la misma que esta semana parecía curada. En su país se tratará con uno de los fisioterapeutas de la selección brasileña, Luis Alberto Rosan.

Pero es Guardado quien más preocupa al cuerpo técnico. Al igual que al mediocentro, ayer también se le practicó una resonancia, que vino a confirmar la sobrecarga en el sóleo diagnosticada el viernes. Pero al término del partido, Lotina afirmó que el mexicano será baja hasta la próxima semana, con lo que se perderá el duelo contra el Sporting y tampoco jugará el domingo en Riazor contra el Getafe. El técnico explicó que hay que recuperar al jugador muscularmente y los médicos le recomendaron descanso. Un nuevo contratiempo para, como se reveló ayer, una pieza clave en los planes europeos del Dépor.