No sería el primer caso

DEPORTES

La cuesta de enero resultó muy dura. Tanto que dejó en el camino a varios entrenadores víctimas de unos ceses que, por repetirse, llegan a considerarlos normales en el fútbol. Salvo en contadas ocasiones, esas medidas confirman el fracaso del mandatario que tomó la decisión. Los presidentes despiden al entrenador buscando así silenciar las críticas que surgen en sus entornos. Valladolid fue el último escenario. El problema no parará ahí, y verán como en la segunda vuelta caen más entrenadores. Presidentes, ninguno.

Hablando de entrenadores, viene escuchándose con insistencia que Lotina decida en un futuro próximo, si no lo decidió ya, no seguir la temporada próxima en el Deportivo. Es lo que se dice, más allá de un simple rumor. Claro que en el fútbol, lo único cierto es el marcador. Tampoco siempre, pues ahí está el 2-2 del Montañeros-Compostela que terminó convirtiéndose en un 0-3, al darle la razón a una reclamación planteada por el equipo coruñés. De confirmarse, en su día, lo del técnico de Meñaca tampoco resultaría un caso sorprendente cuando los entrenadores los echan, no se van. Lotina no sería el primero, pues antes, y también voluntariamente, se fueron Arsenio Iglesias y Joaquín Caparrós.