La terna debutante en Sevilla hizo colección de camisetas. Rochela se quedó con la suya, Dani añadió la de Escudé, y Seoane se hizo con dos del Dépor y la de Navas
29 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El Dépor mostró en el Pizjuán su cara más infantil. Tomaron la alternativa futbolera en la tierra de la Maestranza, y, como en las corridas de toros, son tres. Una terna de Abegondo: Seoane, Dani y Rochela.
Ayer por la mañana, en el aeropuerto de Sevilla, aún estaban algo risueños. Cuando posan para la foto se les pide que echen una sonrisa, pero no les sale: «Es que a estas horas...», se disculpa David Rochela. Son las diez de la mañana y ha habido madrugón. Antes, en el campo, lo que hubo fue un subidón.
De inicio solo salió el ourensano Seoane, de 21 años. Tapó muy bien su banda, por la que jugaron, nada menos, Capel y Navas, pero reparte méritos: «Este equipo hace muchas ayudas y así es más fácil. Son extremos rápidos y de mucha calidad. Yo intenté hacer lo que me pidieron, taparles el centro y con las ayudas por el medio del resto resultó más fácil». En dos ocasiones subió como un torpedo la banda, pero sus compañeros no lo vieron: «Sí, sí [ríe]. Soy un lateral al que le gusta subir al ataque. Siempre que puedo lo intento». Al acabar hizo colección de camisetas. «Me quedé con las mías del primer tiempo y del segundo. Y se la pedía a Navas, diciéndolo que no le daba la mía porque era mi debut».
Rochela (As Pontes, 19 años) se la pidió a Capel, «pero la tenía comprometida». Se quedó con la que lució él. Y con la «experiencia, que ha sido muy buena, aunque me puse un poco nervioso cuando Barritos me dijo un par de cosas antes de salir». «Todos los canteranos trabajamos para jugar partidos como este. Y una vez conseguido, ya tenemos ganas de repetir», asegura Rochela, considerado la perla de Abegondo junto a Juan Domínguez, con el que coincidió en el mediocampo. Su puesto natural es el de central, pero actuó en el pivote, donde Tito lo ha colocado en ocasiones en el Fabril. Recibió una tarjeta por derribar a un contrario: «Es una anécdota. Tenía que pararlo como fuera».
21 años, 9 en el club
La terna la completa el betanceiro Dani, de 21 años. «Estoy superfeliz. Es un gran momento para todo canterano y más si llevas nueve años en el club, como yo, que entré en el 2001 en infantiles». De todos los momentos que vivió se queda con el primero: «Lo más especial fue cuando salté al campo. Miras alrededor y ves un estadio de primer nivel, y enfrente a Luis Fabiano y Kanouté, y yo en el campo alrededor de esos jugadores». Es pivote, pero Lotina lo colocó por la derecha: «Se me notó que soy mediocentro, porque cogía el balón y me iba para el centro. Pero bueno, como si me pone en la banda izquierda...». Peleó por su camiseta. «Le pedí permiso a Suso [el utillero] y se resistía [ríe]. Me ayudaron los capitanes, Bodipo y Valerón. Me dijeron 'llévate que no pasa nada'». Además, se llevó la de Escudé.
Los tres coinciden en que este triple debut «quiere decir que las cosas se están haciendo bien en el Fabril», «porque hemos demostrado que podemos echar la mano al primer equipo», aseguran. No debutaban tres canteranos en un mismo partido oficial desde 1998, cuando Corral dio la alternativa a Aira, Padín y Toni. Ninguno llegó a asentarse en el primer equipo. El precedente anterior de triple debut es más halagüeño: ocurrió en 1987, de la mano de Vaz, que alineó a Busto, Mella y José Ramón. Los dos primeros tampoco tuvieron continuidad, pero el tercero levantó el primer título de la historia del Dépor. Con ello sueñan los tres del Pizjuán. «Intentaremos dar mucha guerra», zanja Seoane.