El catarí está a solo 2.48 del líder tras una etapa polémica por un choque con el español
16 ene 2010 . Actualizado a las 02:20 h.El pulso del Dakar 2010 se mantiene hasta la última jornada. Carlos Sainz cedió ayer 2 minutos y 32 segundos con su compañero catarí Nasser Al Attiyah. Ahora el líder cuenta con una ventaja de 2 minutos y 48 segundos a falta de la última etapa, con final en Buenos Aires. La victoria ayer fue para el francés Stepháne Peterhansel, que fue el primero en completar los 368 kilómetros cronometrados de un trazado que discurrió entre San Rafael y Santa Rosa por las difíciles dunas de El Nihuil y por la llanura pampeana. Invirtió 2 horas, 58 minutos y 25 segundos. Al Attiyah fue segundo. Y Sainz acabó cuarto.
Peterhansel, vencedor de mil batallas, no es el protagonista de esta edición del Dakar. En el duelo por la victoria final saltan chispas. Sainz y Al Attiyah, ambos integrantes del equipo Volkswagen, se acusan mutuamente de actitud antideportiva. El catarí golpeó el coche del madrileño cuando realizaba un adelantamiento. «A cincuenta kilómetros del final sabía que Nasser estaba cerca de mí. Yo iba adelantando motos y él también. Rodábamos en una gran polvareda. En un momento dado, cuando afrontaba una recta en la que él tenía un poco más de velocidad punta que yo, me adelantó y me golpeó», relató el español. «Una vez delante, se puso a hacer eses delante de mí. Se trata sin duda de una actitud de lo menos deportiva, pero allá cada uno con sus actos», se quejó Sainz.
«No es justo, no hice nada, cuando lo pasé apreté y me fui», respondió Al Attiyah. Explicó que atrapó a Sainz en las dunas del primer tramo de la jornada y que luego, tras ir detrás durante unos kilómetros, se activó el sentinel , una alarma que salta de forma automática cuando dos vehículos están muy cerca. «Carlos no me dejó pasar y cuando oyó el primer sentinel debería habernos dejado adelantarlo, porque eso es lo que dicen las reglas. Pero conseguí superarlo en la última recta», dijo Al Attiyah. «Además 180 kilómetros detrás de Sainz también es peligroso para mí, me salí de la pista en tres ocasiones», agregó.
Aseguró que, a pesar de todo, la relación con su compañero de equipo es «buena» e indicó que el enfrentamiento es puramente competitivo. «No pasa absolutamente nada. Así es este juego. Él quiere ganar y yo quiero ganar», apuntó. El catarí confía en sus posibilidades de triunfo, por eso anunció que en la última etapa se volcará: «Apretaré, porque es posible, tengo una buena posición».
En Volkswagen no se plantean seguir una estrategia determinada para favorecer a uno de los aspirantes a la victoria. «Vinimos a defender el título y las oportunidades son grandes. Esta es una competición deportiva seguida en todo el mundo y no sería correcto para Volkswagen ni para los pilotos dar una orden», declaró a el director del equipo, Kris Nissen. «Tenemos pilotos que quieren ganar y ninguno renuncia a ello», subrayó. Si no se producen cambios sustanciales, Volkswagen puede copar el podio en coches, ya que el americano Mark Miller es tercero.
En motos domina Despres
La general en categoría de motos sigue liderada por Cyril Despres, con más de una hora de ventaja sobre Ullevalseter, que asciende a la segunda plaza en detrimento de Chaleco López. El chileno, que ayer abría pista tras imponerse en la etapa previa, es ahora tercero a 4 minutos y 22 segundos del noruego. Rodrigues es cuarto y el francés David Fretigné, quinto.
El Dakar se despedirá con 206 kilómetros cronometrados entre Santa Rosa y Buenos Aires, un trazado rápido sobre tierra del que saldrán los campeones.