El Barcelona se atasca lejos del Camp Nou. El empate ante el Athletic es el tercero consecutivo tras los cosechados ante Valencia y Osasuna. Los azulgrana saltaron a San Mamés conscientes de que el triunfo del Madrid les obligaba a ganar para no ceder el liderato. Con la lección aprendida, los culés realizaron una completa primera parte pero se desinflaron en la segunda y permitieron a los aguerridos 'leones' sumar un punto. Pep Guardiola dejó claro antes del encuentro que no había excusas. La mediática gripe A que diezmó la plantilla culé, con Abidal, Toure y Márquez como víctimas, y la ausencia por lesión de Ibrahimovic, no redujo la exigencia del técnico de Santpedor.
El Barça ofreció un monólogo durante los primeros minutos que hicieron prever una goleada. Los azulgrana jugaron con mucha soltura, encerraron al Athletic y sólo la pericia de Iraizoz y la fortuna evitaron el gol. Messi y Pedro campaban a sus anchas por San Mamés. Los locales renunciaron a su fútbol competitivo de presión y regalaron el esférico a los culés. La apuesta de Caparros de formar un trivote con Gurpegui, Orbaiz y Javi Martínez no conseguía abortar las acometidas rivales. Xavi e Iniesta se hicieron dueños absolutos del balón, con el peligro consiguiente.
Al cuarto de hora, Messi desaprovechó un mano a mano con el guardameta rojiblanco y poco después, el argentino puso un balón a Xavi dentro del área pequeña, que el capitán tiró alto.
Público entregado
El público no paraba de animar para reactivar a sus jugadores, pero los rojiblancos sólo se acercaban al área de Valdés con estériles centros lejanos. Con el paso de los minutos, el Barça se fue desdibujando y los leones ganaron terreno gracias a Yeste y sobre todo a Llorente. El ariete navarro se echó el equipo a la espalda y pugnó como un jabato contra los defensores. El Athletic creció y tuvo la mejor ocasión al filo del descanso con un cabezazo de Javi Martínez que se marchó fuera por poco.
El partido se reactivo en la segunda parte, pero ninguno de los dos conjuntos se decidió a dominar. En un fútbol de ida y vueltas sacó provechó el Barça. Xavi volvió a impartir cátedra, como diría Maradona, y regaló un pase al hueco a Alves, que el lateral aprovechó para adelantar a los azulgrana. Caparrós reaccionó rápido y dio entrada a Toquero. Los bilbaínos lejos de hundirse tras el gol robaron la pelota al Barça al recuperar su estilo de garra, empuje, choque y fútbol directo. Y así logró el empate. Un pelotazo de Iraizoz fue prolongado de cabeza por Llorente y Toquero, solo en el área fusiló a Valdés.
Messi solicitó el cambio a los 76 minutos tras sentir un fuerte dolor en el muslo de la pierna izquierda y creció el temor ante su posible ausencia tanto para el partido contra el Inter como para el del fin de semana ante el Madrid. Según confirmó Guardiola, las posibilidades de que pueda participar en los dos duelos claves de esta semana invitan al pesimismo.