Solo 28 años y hoy cien partidos con la selección, a solo dos de Raúl y a 26 de Zubizarreta. Homenaje a Casillas en el Calderón, un campo en el que se agiganta. «Recuerdo muchos momentos y muchas eliminaciones, pero me quedo con el último, con Viena, el más alegre. Fue maravilloso, espectacular». Iker también grabó con letras de oro su debut, en Gotemburgo, ante Suecia (1-1), en junio del 2000. «Un día inolvidable», justo antes de la Eurocopa de Bélgica y Holanda, la primera de las tres que ha disputado.
Aunque siempre quedan los títulos, Iker entiende que en su carrera, y en la selección, hay un antes y un después del triunfo ante Italia, por penaltis (paró dos), en los cuartos de final de la pasada Eurocopa. «Rompimos muchos tópicos y barreras, por fin nos lo creímos..., fue un día muy grande». Las amarguras están ahí. Sobre todo, borraría de su mente las eliminaciones mundialistas ante Corea y Francia, y caer en la primera fase de la Eurocopa de Portugal.
Capitán y orgullo para sus compañeros, que lo ensalzan como «el mejor portero del mundo», Casillas rinde tributo a Arconada, a quien homenajeó Palop nada más conquistar Europa. Su nueva indumentaria de hoy, verde y algo retro, recuerda al donostiarra, ídolo de su infancia.